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viernes, 12 de agosto de 2011

PROTESTAS EN CADENA. SE ACERCA EL FIN? lunes marcha indígena por el TIPNIS. lunes marcha Potosí por desatención. lunes El Alto convoca a paro con bloqueo. otros conflictos y gasolinazo. (La Protesta. LP)


El lunes 15 arranca la marcha indígena desde Trinidad en defensa del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), amenazado por una carretera que pretende construir, cortándolo en dos, el gobierno en acuerdo con Brasil y transnacionales.
El lunes 15 se realiza una marcha convocada por el COMCIPO en Potosí, ante la falta de satisfacción de sus demandas del gran paro de Potosí del año pasado.
El lunes 15 la FEJUVE de El Alto convoca a un paro con bloqueos por falta de recursos y atención a las necesidades alteñas. Es notable que, en el caso de El Alto, la convocatoria es realizada por una conducción de la FEJUVE que fue intervenida por el gobierno, expulsando con maniobras ilegales a su legítima presidenta electa por el Congreso, Fanny Nina. Sin embargo, esta conducción, de Rubén Paz, tiene que actuar ante la presión de la base popular vecinal de la FEJUVE que ya protagonizó 2 fuertes bloqueos en dos distritos en los últimos meses. Los vecinos alteños están hartos de reclamar las obras imprescindibles para su gran ciudad, entre ellos un hospital de Tercer Nivel, una Terminal de buses y gas domiciliario para todos. Han anunciado el “bloqueo de 1000 esquinas”.
La Federación Campesina de Santa Cruz, por su parte resolvió bloqueos en todo el Departamento, cercando a la ciudad de Santa Cruz, hasta que renuncie la ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo.
Los colonizadores de Yapacaní han cortado la carretera Cochabamba Santa Cruz, bloqueo que reanudaron pese a la fuerte represión policial que logró desbloquear el jueves 11.
Los trabajadores de la Federación de Ecobol han manifestado que iniciarán la lucha porque se anule los procesos a 3 de sus dirigentes, que tienen proceso penal por hacer huelgas, y contra el intento del gobierno de liquidar su sindicato y derecho a la sindicalización.
Estos son algunos de los conflictos más importantes, pero hay muchos otros que “florecen” en todo el territorio nacional.
El gobierno, como de costumbre cuando alguien lo cuestiona, denuncia una “conspiración derechista”.
La derecha, por supuesto, intenta aprovechar políticamente la conflictividad social. Pero el origen de estos conflictos no tiene nada que ver con la vieja derecha política, sino más bien con la política derechista del gobierno del MAS.
Todos los conflictos tienen un denominador común, la desatención a las necesidades de las mayorías populares. El gobierno del MAS gobierna en función de los intereses de las grandes transnacionales del saqueo, como San Cristóbal en la minería, Petrobrás, Repsol y otras en los hidrocarburos, de los terratenientes exportadores de soya y otros productos, de algunos campesinos ricos, principalmente sectores de cocaleros e incluso de sectores vinculados al narcotráfico.
Así sigue amenazando con otro gasolinazo, ha negado el aumento salarial y permite el alza incontenible del costo de los alimentos, los recursos se reparten en forma groseramente desigual y las comunidades periurbanas y campesinas ven postergadas una y otra vez sus necesidades. Está dispuesto incluso a destruir un Parque Nacional en función de los intereses a los que está asociado. Esto obedece a que el gobierno, al pactar con las transnacionales y terratenientes, está en contra de una salida de fondo de expropiar y expulsar a las transnacionales y liquidar los latifundios para entregar la tierra a los campesinos e indígenas para producir alimentos baratos para el pueblo.
Este es la fuente de los conflictos y no ninguna conspiración derechista. Lamentablemente, estos conflictos son hoy totalmente descoordinados y sin un norte política que los unifique, ante la abierta traición del gobierno del MAS al movimiento popular que lo llevó al poder. 
Es necesaria por un lado una alternativa política de los oprimidos, de los trabajadores y el pueblo, como lo han planteado importante dirigentes, entre ellos Jaime Solares y Carlos Rojas.
Y hoy la primera tarea urgente es apoyar y convocar a coordinar las diferentes luchas populares, campesinas e indígenas.
La dirección de la COB que en otros tiempos centralizó la lucha obrera, popular y campesina, hoy permanece ciega, sorda y muda ante esta ola de lucha social, mientras postergó por un año el Congreso de la central. ¿Acaso no son trabajadores, obreros, gremiales, campesinos, la mayoría de los que están reclamando en los barrios populares o en el campo? ¿Acaso no participa como importante protagonista la COD de Potosí en la lucha de su pueblo?
Reclamamos a la COB que convoque a un ampliado de emergencia, convocando también a todos los sectores en conflicto, para preparar un plan de lucha nacional por todos los reclamos populares. Esto tiene que ser reclamado con fuerza por las conducciones combativas, como la COD de Potosí, la COD de Oruro, las Federaciones de Maestros de La Paz, Cochabamba y Oruro. Mientras tanto, esas conducciones, tienen que jugar un rol apoyando las luchas populares. 

domingo, 7 de agosto de 2011

Carlos Mesa es un pensador brillante, a su sereno juicio acumula un profundo conocimiento de las circunstancias históricas que trata como cuando advierte de un diálogo real para evitar la guerra.


Todos coincidimos en que éste es el primer Gobierno indígena de la historia. Lo es no por el origen étnico del Presidente, pues podríamos perfectamente demostrar que más de uno de nuestros mandatarios llevaba debajo de la levita o el uniforme militar tanta sangre indígena como Morales. Éste es el primer Gobierno indígena porque se reconoce como tal, a través de la Constitución, les ha otorgado una especial categoría ciudadana y un sentido de pertenencia y apropiación de la nación.
Paradójicamente, el maximalismo de la Carta Magna y la idea errada de que todas las propuestas académicas se vuelven realidad al convertirse en artículos constitucionales, está forzando al Gobierno a beber su propia medicina.
Desde el llano Morales exigió que se respetara la decisión de los pueblos indígenas en todo aquello que afectase a sus territorios y en consecuencia a sus propias vidas. Desde el poder tal cosa no ocurrió. 
La primera sorpresa a la vuelta de un par de años de Gobierno fue constatar que el “nosotros los indígenas” era en realidad “nosotros los aymaras”. El poder, la influencia, la teoría de lo plurinacional tuvo y tiene un sesgo aymara que se revela en casos muy concretos como el de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. Estudio aparte merece el rol de los quechuas en este proceso. La tercera sorpresa fue comprobar que las denominadas “naciones” de los llanos son de hecho “naciones” de segunda categoría con relación al mundo andino, subordinadas al discurso político aymara, a los intereses de control de poder aymara y –lo que es más grave-- a la lógica socio-económica de los originarios de los Andes.
Aquí cabe subrayar que el presidente Morales, igual que la mayoría de los indígenas andinos, está atrapado en una forma de razonamiento del desarrollo propia de los años 60 del siglo XX. El gobernante más parecido a Morales es René Barrientos, con la diferencia de que la visión desarrollista del mandatario tarateño respondía a los paradigmas y a las miradas sobre el progreso de un mundo que no sospechaba su finitud, que no enfrentaba retos medioambientales graves y que no entendía aún la importancia de las características culturales, vulnerabilidad y obligaciones del Estado para con las diversas comunidades indígenas que habitan el país.
Esta mirada equivocada del desarrollo es no sólo grave, sino inaceptable en quien hace de la defensa de los indígenas y de la Pachamama su principal bandera.
El Presidente sigue anclado en la idea más liberal y capitalista del progreso. La industrialización entendida sólo como la instalación de industria pesada. La carretera como sinónimo de modernidad y civilización en si misma. Los tractores que abren sendas, derriban árboles y preparan la tierra para ser sembrada, como símbolo de la fertilidad de la madre tierra.
Un problema adicional es la incapacidad de establecer una relación horizontal y de respeto al otro. En la práctica, el discurso conceptual de los 500 años sólo vale para la denuncia de la explotación de blancos y mestizos sobre los indígenas, pero no cuando desde el Estado se busca imponer una decisión a otros indígenas que tienen derecho a hablar y defender sus visión de mundo, tanto por su intrínseca naturaleza como por el reconocimiento constitucional de ese derecho. Peor aún, cuando desde la lógica de los originarios andinos se pretende definir lo que es bueno y lo que es malo para el desarrollo del país, casi siempre en función de los intereses de esa mayoría andina que está cada vez más lejos de los discursos teóricos del pachamamismo, enajenados por el brutal pragmatismo avasallador de los colonizadores de la tierras bajas, que hoy no quieren llamarse colonizadores, pero que lo son más que nunca.
No se trata de postular la absoluta intangibilidad del medio ambiente, pero sí de respetar un parque nacional, sí de hacer compatible la construcción de un camino con los efectos que éste puede generar negativamente en la región donde se construye.
Esta cruda realidad nos impone reflexionar en profundidad sobre lo avanzado hasta ahora en el tema. ¿La cantidad de Tierras Comunitarias de Origen otorgadas y el astronómico número de hectáreas involucradas, responde a las necesidades reales de los pueblos beneficiados? ¿Hay una política diferente de colonización de los llanos (o como quiera llamársele hoy) a la lógica que la impulsó a mediados del siglo pasado? ¿Tenemos políticas realistas para compatibilizar los niveles autonómicos del país y la coexistencia de dos sistemas jurídicos paralelos? ¿En qué consiste, cuando hablamos de desarrollo, la filosofía del “vivir bien”?
Si no abrimos espacios de diálogo real, respetuoso para con el otro en todos los niveles, acabaremos en una guerra. Quienes creen que el autoritarismo es suficiente, padecerán de la infección y destrucción total de su propio poder. Por eso es tiempo de terminar con la esquizofrenia entre el discurso y la realidad del ejercicio hegemónico que quiere monopolizarlo todo, y que sigue pensando que el paraíso del desarrollo es el mito de la conquista de las tierras vírgenes sacrificadas en el altar del “progreso civilizador”.

 El autor es ex Presidente de la República

viernes, 5 de agosto de 2011

Daniel Pasquier profundiza el tema del TIPNIS y el intento de Evo de querer ignorar disposiciones de su misma CPE sobre territorios y derechos de pueblos originarios. credibilidad fallada la del régimen autócrata del MAS.


El presidente Evo Morales en Villa Tunari defendió el carácter anticolonial, antiimperialista y anticapitalista del proceso de cambio. Una en la frente y la otra en el pecho. No  se  puede recibir de otra forma cuando de corrido inmediatamente se tira contra el descubrimiento de América, ese hito histórico para la humanidad, aunque más relevante para Occidente, al calificarlo despectivamente como una “invasión europea”. Tampoco se justifica en base a discrepancias actuales de interpretación, cinco siglos más tarde, con lo que ha venido a conformar  un bloque de reconocimiento progresivo a la dignidad humana, traducido con diversidad de grados en la teoría y la práctica democrática casi universal.
Aunque no lo haya leído, menos estudiado, es imposible ignorar los méritos de tal hecho histórico.  Además de ilustrativo es apasionante reconocer los  antecedentes  involucrados en la búsqueda del camino alternativo a las Indias; lo que significó  el descubrimiento “casual” del Nuevo Mundo no solo para la geografía de entonces, lo que era la Tierra para el hombre hasta el siglo XV,  sino para la economía, la cultura, la filosofía y el desarrollo político general.  Se expandieron los conceptos y valores incubados en el seno greco romano para dar lugar a la construcción del mundo moderno.
Los signos de la profunda crisis del Estado Plurinacional (EP). La ruptura de la unidad en la visión de Nación y la propuesta de construcción de un nuevo Estado, planteada como refundación, ha llevado a la pérdida del concepto de soberanía nacional al distribuir la “nacionalidad” entre pueblos y étnias de confuso contenido territorial, político y social. Pérdida de unidad a causa de un proyecto excluyente de ciudadanía en términos políticos, acentuando los problemas de control político territorial, la inseguridad y, como correlato a la creciente falta de Estado, la ausencia de institucionalidad y el predominio de la actividad ilegal. La raíz de esta crisis de Estado, probablemente, tiene que ver con la falta de claridad conceptual entre los propulsores de la refundación plurinacional. Se confunden fácilmente. Cómo no darse cuenta que cuando el presidente pregona que “la mayor riqueza para cambiar Bolivia y llevar adelante una revolución democrática y cultural es la conciencia del pueblo boliviano", está expresivamente en deuda con ese mundo y esa cultura a la que menciona  casi con repugnancia. La lengua, los conceptos no le pertenecen. Ahí está quizás la raíz  del porqué no  comprende  a “Bolivia”, por qué  no acepta la convivencia en “democracia” ni la riqueza “cultural” de la diversidad en el pueblo boliviano.
El “imperialismo” bajo el hábil discurso indigenista. Se favorece  a la nación cocalera del Chapare, aunque la CPE (Art. 2)  garantiza “a todos” sus derechos, hasta el autogobierno y las entidades territoriales. Pero no les  ha preguntado a los pueblos chimán, mojeño, yuki, yuracaré si quieren cambiar de hábitat, donde siempre encontraron los medios para vivir y para vivir en paz. Se descuartizará su territorio (TIPNIS)  a costa de lo que sea. Nada valen idiomas, tradiciones ni culturas. No se les aplica el Capítulo entero del Art. 30, sobre “el derecho a la consulta previa... en caso de la explotación de recursos no renovables” y al “uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales renovables existentes en su territorio”. Esa carretera “es un crimen” (W. Estremadoiro, en El Día y www.icees.org.bo).
Pero todos perdemos cuando no se respetan los derechos de alguno. ¿Vamos a quedarnos “a mirar la naturaleza”? (Ministro Delgadillo). Ignorancia crasa o sospechoso silencio al  ejemplo de Costa Rica: el turismo ecológico en 51.000 km2, un puñete de 340 kms de costa a costa, genera los mayores ingresos al país (más que la exportación de gas del EP) con el triple de PIB, IDH alto vs medio y solo el 5 % de pobreza extrema vs 34 % del EP.  National Geographic propuso al Parque Madidi como una de las siete maravillas del mundo “imprescindible de visitar”, y del  que forman parte el conjunto Manú en Perú, Amboró y El Chore. ¿Nada que ver con nuevas oligarquías, vendepatria, terrorista y transnacional, que solo en Yapacaní, pequeña población de la provincia Ichilo (14.000 km2), tenía más de 280 fábricas de droga? La realidad del neocolonialismo endógeno. Mandar campesinos, tráfico ilegal de  madera y ampliar sembradíos de coca, para desplazar naciones reconocidas en la CPE (Art. 5.I). ¿Los indígenas se apartan del Pacto por la Unidad (MAS)? Es el aymara conductor de la defensa de los recursos naturales, de los indígenas y de los pobres a nivel mundial quien ha tomado otro rumbo. Y al hacerlo, no ha medido consecuencias. El Estado carente de institucionalidad y, sobre todo, de credibilidad, hace aguas por todos lados. No se escucha la crítica, por muy constructiva que sea, a la carencia de política económica, de inversiones (no de propaganda, que sobra),  al incremento y composición de la deuda pública (externa: 3.035 MD, interna: alrededor de otros 3.000 MD), a la dependencia (72%) de la exportación de recursos no renovables, al retroceso en las exportaciones no tradicionales; se insiste en la xenofobia no solo contra chilenos por el tema del mar, sino contra brasileros agropecuarios asentados en el oriente.
El capitalismo más salvaje se practica en el sector cocalero para conseguir que el mercado regule la compra venta de autos chutos, la importación de precursores para procesar cocaína; el cultivo de marihuana, el uso de coca transgénica para conseguir hasta ocho cosechas al año y,  tierra mar y aire para llegar con el producto  a los cinco continentes.
El Estado está sobrepasado o no existe. El presidente tendría que convocar a todos los bolivianos para enfrentar la crisis, salvo que quiera ser el único responsable de la debacle. Pero el costo, es demasiado alto. El MAS se ha divorciado de los indígenas, y de la realidad del país. Perdemos todos.

miércoles, 27 de julio de 2011

Valentín Abecia de estirpe de escritores relata la breve historia nacional hasta el advenimiento del MAS. "macana juana.pistola lola" como decíamos de niño, dueño del cuoteo y del cuateo nos engañ´0 a todos

En el tiempo de las dictaduras militares que muchos de nosotros hemos sufrido, era natural que el mandamás de turno acaparara todo el poder posible, se bañara de poder, se regodeara todos los días y a toda hora de poder y más poder.
Pero de repente, como por arte de magia, con el advenimiento de la bendita democracia, a partir de 1982, como que las cosas fueron tomando un nuevo estilacho. De una u otra forma, los tres poderes del Estado fueron adquiriendo su propia fisonomía, diferenciándose, en esencia, unos de otros, en una especie de malabarísticos equilibrios, jamás del todo entendidos. Entonces llegaron los excesos, claro que sí, propios de los melancólicos trasnochados que soñaban con retrotraer el tiempo y las aguas. Se firmaron pactos y acuerdos como resultado de la misma gimnasia democrática, pero en todos los casos, se impuso, a la fuerza, el partido de turno, se armaron matrimonios satánicos con el sólo fin de ejercer el poder, se rompieron esquemas y se pisotearon conciencias. Se creó la figura de la “democracia pactada”, como la pócima sagrada que todo lo cura y todo lo puede. Se corrompió el espíritu de la separación de poderes, manipulando a las masas y tensionando a las fuerzas políticas.
Fue entonces que apareció el MAS como el salvador de una democracia desfalleciente, casi moribunda, la quinta esencia del nuevo amanecer, la respuesta al “empute” generalizado, el sanasana ideal para un proceso podrido. Así ganó el MAS todas las elecciones en las que ha terciado, como el salvador, el impoluto, el mas-mejor.
Macana Juana, pistola Lola. El MAS ha ido rompiendo, poco a poco, ese pacto angelical que lo blindaba contra las acechanzas del demonio, ahora quiere llenarse de poder, convertirse en omnipotente, perpetuarse for ever and ever, y para el efecto no se le ha ocurrido mejor camino que el que le enseñaron sus antecesores, el cuoteo y el cuateo, el avasallamiento de los tres poderes, la toma a mansalva del ministerio público, el copamiento de las fuerzas armadas, a decir verdad, sólo le falta la iglesia y una buena parte de los medios.
Lo que no sabe el MAS es que un oscuro anatema anda pidiendo cuentas: el que acapara acaparando, por acaparador termina llorando.

domingo, 24 de julio de 2011

los corderos somos todos los bolivianos. el matadero es el sitio al que pretende arrinconarnos el MAS en una más de sus jugadas políticas para mantenerse en el poder. estamos en una encrucijada (C. Mesa en LT)


A veces me pregunto a dónde nos conduce esta rueda llena de trampas en la que giramos desde 2006. Con una habilidad que hay que destacar, el Gobierno nos coloca siempre entre la espada y la pared, genera falsos dilemas y disyuntivas existenciales que distraen nuestra atención por un tiempo, para acabar siempre llevando --hasta ahora con éxito-- el agua a su molino.
Podríamos mencionar muchos casos, porque los hay en la ronda de elecciones a las que Bolivia se ha sometido desde diciembre de 2005, pero el más ilustrativo de ellos fue el Referendo sobre la Constitución. Entonces, los bolivianos fuimos a decirle si o no a una Constitución chuta. Sí, chuta. Todos sabíamos que era así. Pocas veces en la historia moderna se ha desarrollado un texto constitucional rompiendo toda regla, todo principio moral, toda forma por tenue que haya sido y todo fondo por fundamental que de hecho fue. Una Constitución manchada con la sangre de compatriotas, jamás discutida (ni uno sólo de los 411 artículos que la componen) en el plenario de la Asamblea elegida inútilmente por voto popular, redactada por un hasta ahora desconocido grupo de ideólogos escogidos y apañados por el Gobierno, aprobada dos veces (en grande y en detalle) de forma ilegal y atrabiliaria, modificada descaradamente en su camino de Oruro al Palacio de Gobierno en diciembre de 2007, modificada al arbitrio por el Congreso después de un baño de sangre (del que Gobierno y oposición fueron protagonistas y responsables en sus diversas y terribles etapas en el periodo septiembre-octubre 2008), firmando un acuerdo ilegal entre oficialismo y oposición para viabilizar su texto de cara al Referendo. Ese texto digno de una obra de André Breton es el que los corderitos bolivianos votamos en enero de 2009. Ese texto es la Ley de Leyes de Bolivia, es el fallido pacto social que nos rige y una parte de esos corderitos (ni mucho menos todos), incluidos los que promovimos y  votamos  un categórico no en el mencionado Referendo, aceptamos ese insólito texto como nuestra máxima norma jurídica e intentamos cumplirlo y someternos a él, confirmando por encima de cualquier otra consideración nuestro espíritu genuinamente democrático –o nuestra inmensa ingenuidad, según se mire-, a pesar de que tenemos una montaña de razones para demostrar que desde el primero hasta el último día del proceso de su concepción, redacción y promulgación, lo último que se respetó fueron las reglas de la democracia.
Ahora estamos de nuevo enzarzados en la misma trampa. Todos sabemos, empezando por el Gobierno que la promueve, que esta elección del nuevo Poder Judicial será chuta. Sí, chuta. Pero igual, imbuidos de un insobornable espíritu republicano, iremos al matadero “porque no hay otra opción”.
El Gobierno ganó la primera discusión, la conceptual, al haber incorporado en la Constitución el mecanismo de voto popular, lo que impidió el debate sobre el sentido profundo de llevar a elección por sufragio universal el Tribunal Supremo de Justicia, el Tribunal Constitucional Plurinacional y por si fuera poco ¡el Consejo de la Judicatura y el Tribunal Agroambiental!
Ganó la segunda, incorporando también en la mentada Carta Magna el filtro previo de la Asamblea Legislativa para la selección de candidatos.
Ganó la tercera, al hacer la descarada selección de esos candidatos de modo autoritario, arbitrario, partidista y lo que es más vergonzoso, mostrando al país y a los observadores internacionales, la absoluta falta de capacidad de los asambleistas de la Comisión pertinente para valorar los méritos de los postulantes, y la absoluta falta de capacidad de la mayoría de esos postulantes para demostrar que tienen la idoneidad requerida para ejercer tan altas responsabilidades.
Ganó la cuarta, después de una cantidad inenarrable de absurdos en las restricciones para llevar adelante la votación dentro del elemental marco democrático del derecho a elegir, es decir, optar con conocimiento de causa por aquellos que el votante cree más capacitados para ocupar los cargos en cuestión, hace la concesión graciosa de permitir ejercer unos pocos de todos los derechos democráticos que toda elección demanda, no sin dejar flotando la amenaza a quienes promuevan un determinado tipo de voto, el nulo, por ejemplo.
Ganó, en suma, lo más importante, garantizar el ropaje que ratificará la legalidad (y a la vuelta de muy poco tiempo la legitimidad) del proceso electoral en sí y el resultado que este arroje una vez se proceda a llevar a cabo la elección.
La apuesta de la oposición es combatir al Gobierno en el terreno del Gobierno, en su cancha, con sus reglas, con sus jugadores y con su árbitro. 
Una vez más, los corderos debemos ir al matadero porque si no lo hacemos demostraremos dos cosas de acuerdo a la lectura y admonición de los detentadores del poder omnímodo. 1. Que lo que queremos es preservar el viejo y podrido orden “neoliberal”. 2. Que nuestro objetivo es oponernos a las transformaciones en pro de una justicia para todos que el país (el país tal como ellos lo conciben) demanda.
Para empezar, tengamos claro que es esto y no otra cosa lo que quieren hacer con nosotros. 

El autor fue Presidente de la República

lunes, 18 de julio de 2011

la comunidad judía más grande ha vuelto a protestar contra Evo Morales "decir que no sabían quién era es inaceptable" lo cierto es que paseó de la mano ensangrentada del iraní y sus disculpas no tienen asidero. (LTD)

 La comunidad judía de Argentina reclamó hoy a la presidenta Cristina Fernández el esclarecimiento del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), del que se cumplen 17 años, y volvió a criticar al presidente Evo Morales, por recibir a uno de los presuntos implicados.
"Señora presidenta, agradecemos su presencia, pero no es suficiente. Necesitamos justicia de inmediato", clamó el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, durante el acto con motivo del aniversario del atentado que causó 85 muertos.
Fernández acudió este lunes con buena parte de su gabinete al acto realizado frente al lugar donde fue perpetrado el atentado que, como todos los años, comenzó con el sonido de la sirena a la misma hora en que detonó un automóvil cargado de explosivos.
Borger se refirió también a la visita a Bolivia en abril pasado del ministro iraní de Defensa, Ahmad Vahidi, uno de los sospechosos del ataque, quien participó de un acto militar con el presidente de ese país, Evo Morales, y la calificó de "provocación".
El mandatario boliviano debió luego pedir disculpas a raíz de una protesta del Gobierno argentino y de la colectividad judía.
Se trata de "un prófugo de la justicia" que estuvo "paseando oficialmente por el mundo con una paradójica inmunidad diplomática", aseguró Borger en alusión a Vahidi, uno de los iraníes reclamados por la justicia argentina por su presunta responsabilidad en el atentado del 18 de julio de 1994.
Por el atentado, Interpol busca capturar a Vahidi, al exministro iraní de Información Alí Fallahijan, el exasesor gubernamental Mohsen Rezai, al exagregado de la embajada de Irán en Buenos Aires Moshen Rabbani, al exfuncionario diplomático Ahmad Reza Ashgari y al libanés Imad Fayez Mughniyah.
Evo Morales "estrechó la mano de Vahidi, teñida de la sangre de 85 personas. Decir que no sabían quien era Vahidi es inaceptable", sostuvo a su vez Sergio Burstein, representante de los familiares de las víctimas del ataque, durante el acto al que acudieron cientos de personas en una jornada lluviosa.
Burstein también cuestionó el "coqueteo" del mandatario boliviano con Irán, cuyo presidente, Mahmoud Ahmadinejad, "es el nuevo Hitler" que "quiere acabar con los judíos", opinó.
El representante de los familiares también cargó contra el expresidente argentino Carlos Menem (1989-1999), a quien acusó de ordenar "encubrir el atentado", y criticó al alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, por "haber dado vuelta la cara" cuando los familiares de las víctimas "fueron a pedirle ayuda", dijo.
Por su parte, Borger valoró el "histórico fallo" emitido por la Corte Suprema de Justicia en 2009 que ordenó que sea juzgado nuevamente el revendedor de autos Carlos Telleldín, a quien se acusó de haber comercializado la camioneta que se usó como "coche bomba" en el atentado.
El fallo permitía "ampliar la investigación sobre la conexión local (del ataque, pero) nos equivocamos. Una vez más nos desilusionaron nuestros interlocutores. A dos años (de aquel fallo) no tenemos ni un solo imputado nuevo, ni una sola prueba nueva, ni una sola pista nueva", lamentó el titular de la AMIA.
Borger, quien definió el acto como "un atentado contra el olvido", también afirmó que la colectividad denunciará cualquier "prueba de penetración del terrorismo en Latinoamérica".
 Irán manifestó el pasado sábado su disposición a colaborar con Argentina para aclarar las circunstancias en que se produjo el atentado, un paso calificado de "positivo" por Argentina.
 "Significaría un avance inédito y muy positivo" la colaboración de las autoridades de Irán en la causa judicial para castigar a los responsables del ataque, puntualizó la Cancillería argentina en un comunicado.
Argentina anunció el pasado jueves que informará a los países suramericanos en forma detallada sobre la investigación judicial del atentado contra la mutualista.
El ataque terrorista a la AMIA es el más grave en la historia de este país tras el perpetrado en marzo de 1992 contra la embajada de Israel en Buenos Aires y que costó 29 muertos y más de 200 heridos.

viernes, 15 de julio de 2011

preocupa en el mundo el misterio del monto de la deuda Evo a Chávez. se teme que alcanze suma exhorbitante


La ayuda que brinda el líder bolivariano, Hugo Chávez, a Bolivia es un misterio, porque los cheques van por la vía libre, sin pasar por las ventanillas del Tesoro Nacional, sin intermediarios, directamente a las manos del consumidor, según informa desde La Habana el periodista boliviano, Juan Carlos Salazar.
Añade que "el factor Chávez" preocupa, no sólo a los venezolanos y a los cubanos, sino también a los líderes políticos que gobiernan en los países bolivarianos e incluso a los Estados Unidos.
Las intervenciones quirúrgicas practicadas al presidente venezolano Hugo Chávez revelaron que padece de un tumor cancerígeno y el propio comandante anunció la posibilidad de tener que someterse a un tratamiento de quimioterapia. Este hecho se confirmó el jueves pasado cuando aceptó la invitación de la presidenta del Brasil, Dillma Rousseff, para una intervención médica en ese país.
Estos informes han desencadenado una serie de hipótesis, entre las cuales se comenta la posibilidad de que Chávez tenga que abandonar la jefatura del Estado bolivariano. Tanto Cuba como Nicaragua reciben fuertes ayudas de Venezuela. La cooperación venezolana a la isla del Caribe asciende a 5.000 millones de dólares anuales.
Según la empresa petrolera estatal venezolana PDVSA, en el año 2009 Cuba recibió petróleo por un valor de 2.145 millones de dólares. Por otro lado Nicaragua recibe 500 millones de dólares al año.
Por lo demás, Chávez es el financiador de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) conformada por Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y algunas islas del Caribe, cuyos gobiernos profesan el llamado Socialismo del Siglo XXI.
Por su parte el semanario británico The Economist prevé una dura batalla entre los pretendientes a suceder al comandante Chávez quien no ha designado hasta ahora a su posible sucesor.
ANF