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jueves, 14 de junio de 2012

no hay democracia sin garantía por los DDHH, ni a la propiedad, ni a la libertad de opinión. sostiene Dante Pino por experiencia propia de ser exiliado político


Claro siempre es distinto sentir en carne propia, porque el dolor se hace verdad, se vuelve existencia y lacera dejando heridas que no es cierto que cicatrizan, no lo hacen, simplemente sangran cada vez que las tocas.
Una de esas heridas es tener que dejar la Patria por la ausencia de justicia. El único refugio que tiene un ser humano cuando es perseguido injustamente es la administración de justicia. Pedir justicia, es pedir que apliquen la ley sin parcialidades de ningún tipo.
Aplicar la ley es tarea de la justicia, no hay otra institución, no hay otra manera y por tanto la justicia tiene que ser administrada por hombres probos, apegados y respetuosos de la ley. Si esto no es así, entonces todos los derechos dejan de tener respaldo. Cuando la justicia pasa a ser un instrumento al servicio de intereses de grupo encaramados transitoriamente en el Poder, todo el sentido de la ley se pierde en los vericuetos de la insana satisfacción de poner entre rejas a quien no sea de tu agrado.
Los primeros en darnos cuenta de lo que se avecinaba en Bolivia fuimos los ex ministros del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, derrocado por el señor Evo Morales. Todo el proceso del juicio de responsabilidades estuvo viciado desde un inicio. Sin una prueba que demuestre que hubo genocidio, y que pueda por tanto aplicarse esa figura jurídica para justificar el juicio, se montó un circo que ha tenido como resultado la cárcel para aquellos generales que cumplieron su deber constitucional y una sentencia para dos Ministros que fue simplemente una burla ante semejante acusación, porque sencillamente no había pruebas y no había razón para ser parte del juicio. Fue por ello que yo no me presté ni me prestaré al manoseo jurídico urdido, para darle visos de legalidad a lo que nunca tuvo base jurídica para tal efecto.
Muchos se alegraron y entre ellos el señor Carlos Mesa Gisbert, para que ese juicio aberrante se llevara a cabo. Hoy día podemos darnos cuenta de que nosotros no fuimos el todo, sino la parte de lo que se venía. Con nosotros comenzaron a burlarse del debido proceso y como muchos aplaudieron, el gobierno comprendió que podía hacer uso de esa burla cuando quiera, con quien quiera y como quiera.
Comenzó con unos pocos y luego la persecución sañuda se hizo grupo y después se extendió a toda la sociedad. Somos más de 600 los bolivianos con refugio político otorgado luego de un exhaustivo análisis jurídico que se hace en cada caso. Es importante que la ciudadanía sepa que el refugio Político, está amparado por leyes y Tratados. El refugio Político y el  Asilo, sólo se concede a quien puede demostrar que no está acusado por la comisión de delitos comunes penales sino por acusaciones políticas o que no tiene garantías para defenderse de ellas. No es una concesión graciosa, sino fruto de análisis jurídico que se hace por una Comisión de expertos en estos temas.
Y por ello resulta incomprensible declaraciones que hace el señor García Linera al calificar de desatino el asilo político otorgado al Senador Pinto o las aseveraciones simplonas del señor Morales que niega la persecución política y que convirtiéndose en juez supremo califica de delincuentes políticos a los perseguidos. La propia calificación de delincuente político, ya es suficiente para que el refugio se otorgue, porque esa figura penal no existe.
Esa misma calificación hizo posible el refugio político al gobernador Mario Cossío a pesar de todo el escándalo que levantó el gobierno incluso enviando a personitas con cargo público que no dudaron en injuriar al Estado paraguayo que tuvo que reaccionar ante el atrevimiento.
Y como anillo al dedo viene la Cancillería mexicana a tratar de inconsistentes y arbitrarios los argumentos del Fiscal Suaznabar, para convencer a esa Cancillería que el señor Antonio Aranibar cometió delito en función pública, entregando unos recibos que no contienen la firma del ex Canciller Aranibar, demostrando una vez más que desde el Poder se urden pruebas, se falsifican documentos y se planifican asesinatos.
No hay garantías para nadie, cualquiera puede ser imputado y luego acusado, para eso cuenta el gobierno con jueces que determinan sus sentencias mirando la coca, o que urden pruebas para sustentar sus procesos o que asumen procesos sin que el hecho sea de su jurisdicción. Esta es la realidad.
Y sobre esta realidad hay que actuar, con la verdad en la mano. Hay que denunciar en todo foro, reunión, asamblea y en toda organización que se pueda la situación de la Justicia en Bolivia y de los Derechos Humanos pisoteados y escarnecidos por un gobierno que busca prolongarse indefinidamente en el uso de Poder.
Donde no hay garantías a los derechos humanos, donde no hay garantías a la propiedad privada, donde ni hay garantías a la libertad de opinión, no hay democracia.

jueves, 7 de junio de 2012

de tumbo en tumbo. de mal en peor. acumula fracasos y fiascos como el de Tiquipaya. que muestran el declive del originario

El gobierno cocalero no da pie con bola en materia de política exterior. A los reiterados fracasos en las diversas cumbres de años recientes (Copenhague, Tiquipaya 2010, Cancún, Viena) se suma ahora el bochorno sufrido en la cumbre de la OEA, donde la administración evista se hizo decir por el continente que el diferendo marítimo con Chile es “asunto bilateral”.
A esa estruendosa derrota sufrida por el régimen debe adjuntarse ahora la inminente concesión de asilo político para el senador opositor Roger Pinto por parte del Brasil, extremo que de confirmarse significará un nuevo veredicto de la comunidad internacional sobre la existencia de persecución contra disidentes en la Bolivia del MAS.

Estos fracasos tienen causas bien delimitadas: por una parte, tenemos un gobierno altamente ideologizado, que antepone las simpatías doctrinales a la hora de elegir alianzas externas. Eso ha ocasionado que se escogiera como aliados internacionales a socios altamente inconvenientes para el interés nacional, como Venezuela o Irán.
Venezuela, que no acompañó las mociones bolivianas ni en Cancún ni en la 42 Asamblea de la OEA. Irán, que amaga con arrastrar al mundo a una conflagración bélica nuclear.
Por otro lado, la administración evista aparece fuertemente condicionada en su política internacional por las prioridades de la principal base electoral masista: el sector cocalero.
De ahí que muchos esfuerzos de la cancillería se pierdan en promover la despenalización de la coca-para-cocaína.
En materia marítima, Morales nunca ha tenido una estrategia clara, realista y viable. Primero se practicaron las “relaciones carnales” con el gobierno Bachelet, pasándose luego a la confrontación retórica con el gobierno Piñera. Todo, sin que se lograra resultado alguno.
Es una nueva muestra de que el instrumento político cocalero, que accedió al poder prometiendo “el oro y el moro” a la ciudadanía boliviana, no está calificado en lo más mínimo para gobernar…

sábado, 2 de junio de 2012

callejón sin salida: bloqueos, cambios violentos, asaltos, marchas, persecución y exilio. una real ''olla de grillos"

El país, una olla de grillosMarcelo RiveroEs penoso lo que está ocurriendo en Bolivia, ya que no hay nada, o casi nada, que no esté en un callejón sin salida o sujeto a pleitos; no hay día sin bloqueos, sin cambio de autoridades, sin alcaldías acéfalas y con las cuentas intervenidas, sin huelgas, estados de emergencia, asaltos a la propiedad privada, marchas y vigilias, y últimamente con legisladores y ciudadanos comunes y corrientes buscando refugio en países vecinos al sentirse acosados por el ‘delito’ de ser opositores y severos críticos del Gobierno.
Se ignora el cumplimiento de las leyes, altas autoridades dicen soberanos disparates que rápidamente dan la vuelta al mundo y todo es una olla de grillos de la que salen gritos que, desde luego, no se pueden entender. Tal es el grado de discordia, de rivalidad, de pugna, de intereses creados, tanto es el despropósito y la ignorancia, a tal extremo ha llegado la efervescencia, que la tranquilidad es una quimera.
Para que todo quede transformado ya en una catastrófica situación, tenemos la presencia cada vez más desembozada de las bandas de narcotraficantes, de dentro y fuera del país, que así como dan arduo e interminable trabajo a los organismos de interdicción de las drogas alucinógenas -con decomisos e incautaciones de toda laya, con detenciones de individuos implicados en el ilegal negocio y con destrucción de factorías gigantescas de cocaína-, se dan a la tarea de bañar con sangre las calles, caminos y campos bolivianos porque así se saldan las cuentas con quienes no cumplen los códigos ilegales de los mafiosos. 

Tan desolador y luctuoso panorama se completa con el desbarajuste que en las ciudades y en las áreas provinciales provocan los delincuentes comunes que aprovechan las flaquezas de la Policía Nacional -que encima cojea en lo puramente institucional con nombramientos caprichosos de sus autoridades-, para tener a 10 millones de bolivianos viviendo bajo el signo del temor ante ataques a mansalva, con despojo de pertenencias grandes o pequeñas, con ofensas a la dignidad y con el peligro de perder la vida ante la mínima resistencia.
 Eso y mucho más, ‘condimentado’ por los linchamientos cada vez más frecuentes, ajusticiando sin piedad y muy sanguinariamente a culpables o inocentes de un delito, a veces a las mismas autoridades como son los policías. ¡Lindo el cuadro que se ofrece a centenares de visitantes y a millares de lectores, radioescuchas y televidentes con motivo de la Asamblea General de la OEA en Cochabamba!
Aunque la situación es comentada por analistas y expertos, por supuesto que con la consiguiente angustia y no sin asombro porque los extremos que estamos padeciendo no tienen antecedentes en el pasado reciente ni lejano, me sumaré al coro de esa ciudadanía que, perpleja y angustiada, reclama un poco de cordura por si fuese posible salir de esta fosa profunda en la que ha caído esta patria desventurada y, al parecer, dejada de la mano de Dios.

martes, 29 de mayo de 2012

nuevo elefante blanco de Evo. 13 millones de dólares al tacho, corrupción, incapacidad, inexperiencia y demagogia se mezclan en Papelbol (Mario Rueda)


Bolivia no produce papel y las importaciones de este producto desde Argentina, Brasil, Chile, Perú, Suecia, Alemania, Canadá, los Países Bajos, Colombia, Ecuador y Perú ascienden a un volumen anual de 90 toneladas, por un valor de 80 millones de dólares.

El actual Gobierno, mediante el Decreto Supremo 29255 del 5 de septiembre de 2007, creó la empresa estatal Papelbol para que Bolivia se autoabastezca con tan importante insumo, ahorrándose el drenaje –leve, pero drenaje al fin– que hasta hoy le significa comprarlo en el extranjero.


Se escogió un terreno de 30 hectáreas, en Villa Tunari, a las riberas del río Chapare (zona de influencia económica y política de los productores de coca) y muy próximo al puente Alfonso Gumucio Reyes, para la infraestructura que requería la instalación de los respectivos equipos y maquinaria.

La previsión gubernamental era de que en un plazo de 14 meses, a partir de septiembre de 2007, el estruendo de las máquinas trituradoras de troncos y restos forestales estarían allí marcando el inicio del proceso de obtención de esa celulosa que, bajo cocción a elevadas temperaturas y una mezcla con sustancias químicas, pasara a convertirse en la cruda o lignina que se utiliza en la elaboración de una variedad de tipos de papel.

Se encaró el emprendimiento sin los estudios previos de factibilidad e impacto ecológico-ambiental (son altamente contaminantes de las aguas de un río los desechos químicos de las fábricas de papel). Se hizo de forma directa y ‘excepcional’ (sin la respectiva convocatoria a propuestas), a favor de la empresa brasileña D Andrea Agrimport, la provisión y la instalación de las respectivas máquinas para cuyo montaje el Estado corría a cargo de la infraestructura, así como de la provisión de los servicios básicos.

A varios años del acuerdo, Papelbol sigue en el papel. La empresa estatal no construyó en el sitio elegido infraestructura alguna ni instaló los servicios básicos comprometidos (agua y energía eléctrica). La maquinaria y los equipos traídos por la empresa brasileña pasaron a ser allí símbolos patéticos de un proyecto totalmente paralizado, para cuyo financiamiento el Tesoro General de la Nación debía destinar nada menos que 162 millones de bolivianos.

El Estado, en todas partes del mundo, fue y seguirá siendo, por causas que todos conocemos, un deficiente gestor empresarial. Y en no pocos casos, todo un fracasado en tan crucial campo. Entre 1952 y 1964 se crearon en Bolivia empresas estatales en sectores de la producción y hasta del comercio. Fueron un fiasco total. Se hundieron en la ineficiencia y la corrupción.
¿Está Papelbol en camino de agregarse a la ya larga nómina de tan deplorables naufragios? Ojalá que no…
* Abogado y periodista

sábado, 19 de mayo de 2012

con gran olfato periodístico y quizá por su cercanía con Argentina, Humberto advierte de la exportación de gas, coca y cocaína que llega a límites dramáticos.


Los países vecinos que compran el gas natural boliviano son también los que reciben la mayor cantidad de cocaína boliviana. El negocio ilegal, que en el caso de Argentina comprende también el contrabando de hoja de coca, está pasando por su mejor momento, incluso cuando las economías formales de esos dos países tienen dificultades.
En el caso de la crisis argentina los síntomas son muy notorios. Un fuerte estremecimiento sacude al sur de Bolivia por las señales de derrumbe del peso argentino. Es un país que, de tanto en tanto, entra en liquidación total por la devaluación de su moneda.
Las reacciones de las ciudades bolivianas fronterizas son reveladoras de sus diferentes vocaciones económicas, como se puede observar en las primeras horas de esta crisis.
Villazón se está revelando como un puerto importador, mientras que Yacuiba y Bermejo reaccionan como puertos exportadores. Los comerciantes de la altiplánica Villazón están felices con la caída del peso, pero los del chaco tarijeño están preocupados. Los primeros están comprando a manos llenas y los segundos ven que a los compradores argentinos no les alcanza el dinero (para las compras del sector legal).
Pero todos los comerciantes saben que cuando Argentina entra en crisis, la moneda termina devaluándose y llega la gran liquidación.
En 1975, en 1989 y en 2001 fue así. Si hay un patrón en estas crisis argentinas habría que buscarlo en los cambios de gobierno que obedecen a la alternancia de diferentes tendencias peronistas. Esta vez, la señora Cristina Fernández está inaugurando una época peronista diferente a la de su marido y a la primera parte de su propio mandato.
Son como purgas que de tanto en tanto se toma el cuerpo de la economía argentina. Y que tienen enormes efectos en la economía boliviana.
Lo que no varía ni siquiera en estos momentos de crisis de Argentina son las corrientes de tráfico ilegal de coca y sus derivados. Hay un pecado que comparten los dos países, pecado venial, que es el comercio de la coca, que comprende más de 5.000 toneladas por año. Es la coca yungueña que consumen millones de argentinos. La otra exportación boliviana que pasa a Argentina, la de la droga, no tiene estadísticas, ni siquiera de aproximación. Pero es más millonaria que la otra. No le afecta la debilidad de las monedas locales porque se hace en dólares.
El otro comprador de gas y droga es Brasil. No es cosa sencilla tener de país vecino a uno de los BRIC, sobre todo si tus gobernantes ni siquiera saben lo que es eso.
Un país que, según The Economist, sufre las consecuencias de haber concentrado sus esfuerzos en exportar materias primas. Y en inflar su moneda hasta presiones peligrosas. Brasil se ha hecho muy caro para todo el mundo.
Los volúmenes de exportación de gas a Argentina y Brasil se mantienen según lo previsto. En el caso de la droga, Bolivia exporta sus excedentes, pero en el caso del gas está exportando volúmenes que hacen falta al mercado interno.
Pero eso no le interesa a nadie.

lunes, 14 de mayo de 2012

Manfred Kempff nos recuerda otra vez: Siles, Goni, Mesa se marcharon acortando el periodo...no le irá a pasar lo mismo a Evo?

Hace dos semanas nos preguntábamos desde esta misma columna: “¿Habrá elecciones el 2014?”. Si de dos semanas a esta parte nos encontramos ante una peor incertidumbre, ciertamente que el espectro político nacional se ha deteriorado más todavía y nos tememos que, en breve, podamos estar sometidos a un estado de sitio con todo su rigor y consecuencias, como antaño, única alternativa del Estado Plurinacional para no derrumbarse.

S.E. es ducho para zafarse de situación peliagudas – lo es ahora y lo fue en la oposición – pero la destreza personal, la picardía del matrero, no es suficiente remedio cuando se está cada día más solo luego  de seis años de una gestión lamentable. Cuando transcurre un sexenio y la gente se siente pobre y sin esperanzas, cuando la ira popular va en ascenso, cuando se oyen voces que exigen cuentas al mal gobierno y han cesado los aplausos, quiere decir que llegó la hora de pensar. De sentarse en el abandonado despacho presidencial a pensar por única vez, olvidándose de los helicópteros, de la repartija de cheques, y de los partidos de fulbito. Así lo han hecho todos sus antecesores, con gorra o sin ella.

¿Cómo no se va a dar cuenta S.E. que a este paso su gobierno no va a concluir? ¿Cómo cree entonces que va a ser candidato el 2014? ¿Y no se estarán engañando también algunos opositores que sólo miran hacia esa lejana fecha? Claro, comprendo, estamos en democracia, pero repito: ¿y el Dr. Siles, Goni y Mesa? ¿Acaso acabaron sus períodos? No me canso de recordar que en este proceso democrático los tres presidentes se han ido antes de término obligados por circunstancias inesperadas. Y que Carlos Mesa, además, se cepilló como si nada, a dos ciudadanos que estaban en la línea de sucesión constitucional, para imponer al presidente de la Suprema Corte de Justicia, hombre probo, menos mal. ¿Hemos olvidado que en Bolivia nos encanta la democracia como ideal pero que no la respetamos nunca?

Es evidente que habría que tener un candidato de oposición fuerte y único, para, si por ventura, se llegara a las elecciones del 2014. Es indispensable buscarlo ya. Pero cuidado que como van las cosas S.E. se alarme, porque entonces vendrían las trampas. Con una Asamblea Legislativa a entera disposición del MAS, la Constitución se la puede interpretar del modo que le guste a esa mayoría y así una elección se posterga, se la adelanta o se la manda al diablo, de acuerdo a lo que digan las encuestas. Es cosa de levantar la mano. No estamos exagerando demasiado, porque no se olvide que ya el MAS, interpretando ese confuso librito que llaman Ley de Leyes,  nos ha enchufado la re-reelección de S.E. y al final parece que no nos ha quedado otra que menearnos nomás. Seguiremos chillando contra el abuso, pero sin mayor efecto que el de los chanchitos que entran al brete sabiendo que los van a achurar.

S.E. ha perdido muchísimo apoyo, evidentemente. Hoy blasfeman contra él y contra su Vice gran parte de los movimientos sociales y muchos de los caraduras que lo votaron y ahora no saben cómo esconder la mano. Pero por desgracia existe un 30 por ciento del electorado que nació y vivió en la miseria, que no espera nada más de lo que tiene, y que por tanto no se da cuenta ni sabe que existe la posibilidad de vivir mejor. A esa gente le basta con un quintal de azúcar o una arroba de arroz, banda, chicha, y ver al candidato del cambio contando chistes.

Pero a los maestros, obreros y fabriles – ni hablar de los médicos y salubristas – ya será imposible convencerlos de que el cambio para sus bolsillos vendrá recién a partir del 2014. Y por supuesto que, de ninguna manera, a los indígenas de las tierras bajas, a esos indios bravos del TIPNIS que marchan hacia La Paz, a pata pelada, sin pensar siquiera en el 2014 porque saben que para entonces no existirán.

S.E. tiene gente en el Chapare y otra en el altiplano y Yungas a la que va reciclando, que la conoce muy bien y la cambia de un lugar a otro o la archiva definitivamente. Su Vice, con un hálito helado “draculiano”, como lo ha definido una columnista paceña, tiene otro campo de acción aunque alejado del verdadero populacho, que marcha, pega y vota o hace votar a golpes. S.E. maneja a todos los que conocemos pero por ahí también al lado del nombre de la mítica Leonilda Zurita, aparece hoy de portavoz, seguramente para volverse figura, Crispín Manteca, nombre que García Márquez habría tomado al vuelo para dárselo a algún cartagenero changador, borracho, y fornicador. Queremos decir que como Crispín Manteca aparecerán todavía muchos dirigentes masistas, pero fundamentalmente del Chapare, su único reducto fiel por simple conveniencia.

S.E. está en problemas y lo sabe. Va a tener que sentarse a pensar en cambios de verdad, inteligentes. Y también la oposición está en un problema mayúsculo en este momento, porque si el período de gobierno se acorta abruptamente la situación quedará en manos de nadie o lo que puede ser peor, en manos de todos. ¿O alguien piensa que habría una sucesión constitucional?