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miércoles, 20 de agosto de 2014


glosa tres a Tuto. tema:  narcotráfico
de la entrevista de El Dia a Tuto Quiroga
relevante que Tuto Quiroga en su corta gestión de Presidente de la República redujo la producción de coca al 80% lo que determinó baja en la cocaína en porcentaje similar. esto convirtió a Tuto en enemigo mortal de Evo y sus huestes de cocaleros. lo dice muy clarode 250 toneladas a 45. hoy subió a mil toneladas. el dudoso informe de NNUUdina que en lugar de 3, hay 4 cosechas de coca por año. para decirlo claro y corto la cocaína aumentó 4 veces al período no masista. la consecuencia es que el Régimen atrae más delincuencia, más delitos y crimen.

copiar esa frase feliz: "la miel para las abejas es la droga para delincuentes, sicarios y matones que vienen a Bolivia, se establecen y producen cocaína y Evo mal puede combatir el delito, porque lo fomenta, lo estimula y lo protege". la afirmación de Tuto "Evo seguirá con el narcotráfico, la criminalidad, los sicarios, los cogoteros, auteros y pandilleros".
relató el líder de la Democracia Cristiana y candidato a la presidencia contó que en las batidas en Oruro, Tarija, El Alto, Trinidad y Cobija por el tema de decomisar chutos, "los chutos estánen el Chapare" allí no hay batidas. qué raro, qué hipocresía porque el MAS seha especializado en adjudicar, comprar a dedo, sin licitación, en una palabra a su capricho. los casos Catler, con el asesinato de un profesional tarijeño, en las plantas de YPFB, compras sin licitación, los aviones, los vehículos Toyosa y otros.
este contenido tiene que ser digerido, masticado, asimilado por cada uno de los electores, será el único camino para liberar a nuestra Patria de la autocracia.



martes, 19 de agosto de 2014


glosa Dos. porqué Tuto?

de la imperdible entrevista a Tuto Quiroga en El Dia. SC

porque la discriminación tiene que terminar. los bancos son hoy privilegiados. ganan con "la bonanza" mientras los sectores pobres se han convertidos en víctimas de un sistema que no les da el menor chance de mejorar. Tuto para terminar con el despilfarro, el gasto insulso. Tuto sostiene que Evo derrocha porque no sabe cuánto costó conseguir gestión y legislación en favor de nuestros hidrocarburos. sin política sostenible, privilegiando a grupos pequeños que detentan el poder, a los cocaleros y el resto simplemente discriminados, aviones Falcon, nuevo "palacio", vehículos a granel, regala a dos manos, mientras la criminalidad crece.

Tuto promete terminar con la criminalidad, los sicarios, los delincuentes, con una reforma policial para cambiar el sistema penal, poner freno al miedo que hoy siente la población, por los ataques de Evo a la libertad de expresión, a quienes piensan diferente. a las instituciones independientes del poder público. Terminar con la persecusión politica, el exilio, el asilo, la prensa comprada doblegada por los avisos publicitarios que discrimina a los medios.



lunes, 18 de agosto de 2014

glosas al discurso de Tuto

glosa UNO. el problema es EVO

en este espacio dedicaremos una glosa al trascendental texto de El Dia, recogido de una entrevista con Tuto Quiroga, candidato del Partido Demócrata Cristiano a la presidencia del Estado.

noble como es, no anida Tuto "sed de venganza ni revanchismo", eso sí adelanta que quiere Justicia y ser severo en evitar la impunidad y sí el resarcimiento de los daños inferidos a la propiedad común, el Tesoro General de la Nación.




martes, 5 de agosto de 2014

comparan Bolivia y Brasil

Evo y el dictador Stroessner

El reconocido analista brasileño Leandro Mazzini, una de las voces más influyentes de Brasilia, ha advertido a través de una de sus columnas,que la petrolera brasileña Petrobras corre peligro en Argentina y podría pasarle lo mismo que le ocurrió en mayo del 2006 en Bolivia,cuando Evo Morales no solo metió militares a las instalaciones de la empresa, sino que la acusó de estafar al país. 

Mazzini dice que luego del default, la dirigencia argentina necesita dar un golpe para recobrar la popularidad y podría recurrir a la nacionalización como lo hizo hace dos años con la petrolera española Repsol. 

Al parecer, los recuerdos de la humillación a Petrobras están muy frescos en el país vecino, pues Mazzini afirma que Evo Morales está acostumbrado a violar las leyes y de esa forma está camino a imitar la ruta del exdictador paraguayo Alfredo Stroessner, quien desobedeció reiteradamente la constitución de su país hasta conseguir una permanencia de 35 años en el poder. “Aquella era una dictadura”, dice el analista, pero indica que si Evo Morales insiste en perpetuarse, no habrá diferencia.

sábado, 2 de agosto de 2014

Manfredo Kempff utiliza duros adjetivos "si no fuera por el gas" que hasta ahora ha servido para sostener a Evo en el poder, gastos que no potencian a la Nación, son para un asistencialismo desmesurado,para obras costosas y gastos principescos aviones, vehículos lujosos, congresos, traslado de "gente y de missis" y de propaganda execrable

Por donde pasa S.E. queda un reguero de dinero. El gas natural que debió ser la turbina impulsora del desarrollo nacional a través de la tan anhelada industrialización, hasta ahora sólo ha servido para sostener en el poder a S.E. y al pesado y caro aparato gubernamental manejado a tumbos por el MAS. Los beneficios del gas no se han invertido, como se debiera, para potenciar a la nación sino que se han despilfarrado. Una cosa es invertir y otra gastar, eso ya lo sabemos. No se ha visto una inversión adecuada de los incalculables miles de millones de dólares que ha recibido el gobierno desde el 2006, pero ha saltado a la vista que Bolivia vive una bonanza económica que se traduce en un asistencialismo desmesurado – hay bonos para todo – y en la ejecución de obras innecesariamente costosas, además de gastos principescos en aviones, vehículos, congresos, mítines, proclamaciones, traslados de gente, conjuntos musicales, artistas bien pagados, “misses”, y algo muy criticable: propaganda política.

Si no fuera por el gas que produce una renta magnífica, tal vez S.E. y los masistas no estuvieran tan enloquecidos por conservar el poder, ni por ir a un tercer período de gobierno y mostrar que quieren un cuarto y quinto, si es posible. ¿Cómo S.E. va a querer soltar la mamadera gasificada si ya se halla en los umbrales de la gloria? ¿Acaso no está todo el Estado Plurinacional lleno de fotos y gigantografías del líder aimara? ¿No ha dicho el  ahora alegre bailarín vicepresidente que S.E. es un dios al que se debe cuidar? Con tantos millones de libre disposición y ante a un pueblo pobrísimo al que se lo hace feliz con una arroba de arroz o unos cuantos ladrillos, S.E. se debe creer un emperador romano, todo un César. Eso, sin haber ganado una sola batalla, porque dicen que ni siquiera combatió junto al pueblo paceño en aquel lejano octubre del 2003.
No cabe duda de que S.E. es un hombre afortunado, lo que no está mal. Tener suerte es algo maravilloso, que todos desearían. Pues al jefe cocalero, que tuvo el mérito de ganar limpiamente unas elecciones presidenciales, lo ha protegido alguna deidad. Porque mientras los gobiernos anteriores se batieron en la miseria más grande, lo que fue algo endémico en la historia de Bolivia, a S.E. le llovieron dólares por todas partes desde el primer día porque – ya lo han dicho todos los candidatos de oposición – sus ingresos fueron diez veces más grandes que los de sus antecesores.
S.E. debe creer hasta ahora que ser presidente de la República es una bicoca. Debe creer que es facilísimo. Creerá que todos los mandatarios anteriores se rascaron en el palacio y que por ociosos no viajaban tanto como él. No sabe que esos señores tenían que hacer sumas y restas en su despacho, junto a sus ministros. S.E. debe estar seguro de que todos tuvieron lo que el destino le dio a él: plata a montones. Por eso los discursos de S.E. ante el Congreso, los movimientos sociales, los municipios, las gobernaciones, son tan manidos. Repite y repite que en el 2005 tal o cual región recibía tanto y ahora en su administración el doble o el triple. Y vengan los aplausos. Y venga el engreimiento del vitoreado. Es cierto, claro que sí, pero S.E. no dice – o no le han dicho a él – que su gobierno recibe 12 mil o más millones de dólares anuales por exportaciones, que no se deben a él sino que, pese a él, se deben al fantástico precio del gas y al mercado que le  dejaron puesto Paz Zamora, Banzer y Goni.
Antes los gobiernos llamados neoliberales, para hacer un puentecito de 20 metros, tenían que llamar a licitación, tenían que seguir todos los pasos legales a que les obligaba la ley, pero no era sólo por la obligación legal, sino porque había que buscar lo más económico. No existía dinero para pagar lo más caro. Hoy hasta las licitaciones han pasado a la historia porque, según dicen, no hacen otra cosa que atrasar el arrollador impulso hacia el progreso que quiere imprimirse en el tiempo del Pachacutec.
Eso de no licitar la obras, de trabajar con adjudicaciones directas, puede ser otro de los motivos por los que el MAS quiere eternizarse en el poder. Porque los masistas saben perfectamente que con una pequeña ojeada los auditores o contralores que vengan algún día, quedarán asombrados del derroche sin respaldo y la justicia, ya no dependiente del gobierno,  abrirá las rejas de las cárceles para alojar individuos por tantas cosas oscuras que van a encontrar. Ahora mismo ya se sabe de muchos asuntos turbios pero que no se pueden investigar. Este es un motivo más  para aferrarse al poder.
Si no fuera por el gas, por las generosas y abundantes flatulencias de la adorada Pachamama, si se secaran los gases, S.E. no estaría tan desesperado por ser reelegido indefinidamente.

domingo, 11 de mayo de 2014

MALESTAR Y REPUDIO POR LA TERCERA POSTULACION DE EVO. PARCIALIZACION DEL TRIBUNAL ELECTORAL CON EVO MORALES PROVOCA DESCONFIANZA EN EL ENTE LLAMADO A SER EL ÁRBITRO ELECTORAL. (El Deber, SC)

Suficiente malestar y repudio ha producido en gran parte de la ciudadanía el hecho de que el presidente Evo Morales postule por tercera vez a la jefatura del Estado, como para que a eso se agregue, además, una serie de decisiones que está adoptando el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que aseguran mayores ventajas a la candidatura oficialista. El TSE afirma que todo está enmarcado en la Ley del Régimen Electoral, pero eso no convence a los partidos de la oposición.

Bolivia requiere de un clima de armonía y de paz durante estos meses previos a las elecciones generales. El país está siendo observado con gran curiosidad por la comunidad de naciones, los organismos internacionales y la prensa más influyente. Por si fuera poco, dentro de un mes estarán en Santa Cruz representantes de más de un centenar de países en la reunión del G-77+ China, donde acusaciones de parcialidad o anuncios de posible fraude no dejarían una buena imagen.

Existe una enorme expectativa por lo que pueda suceder en una nación cuyo Gobierno proclama cambios, asegura conductas renovadas y vaticina tiempos nuevos, producto de una mentalidad insobornablemente honrada.
Debemos admitir en que existe una manifiesta desconfianza en el TSE de parte de los partidos de oposición. Los plazos ajustados para la inscripción de candidatos, la drástica reducción del tiempo para realizar las campañas y la propaganda electorales, la negativa a financiar los gastos de los partidos, las disposiciones que regulan los sondeos y encuestas políticas limitando su acción, el temor a que el recuento de sufragios sea centralizado en la sede de Gobierno, el modo en que votarán nuestros compatriotas que viven en el exterior, y últimamente el Reglamento de Delimitación de Circunscripciones Uninominales, que la oposición califica como inconstitucional, produce verdadera zozobra, insinúa que se está lidiando con un árbitro parcializado de antemano.

El sentimiento democrático del pueblo boliviano ha permitido que se pase por alto la candidatura para la re-relección del presidente Morales. Pero lo que a todas luces no permitirá la oposición es que, además, el TSE sirva al Gobierno en vez de servir a la democracia. Eso de que no se cuente con un mapa electoral claro y que se busque, a través de una fórmula, favorecer al MAS, dando mayor preferencia al voto rural por encima del voto urbano, sería ir en desmedro de las posibilidades de la oposición y, lo que es más grave, de la propia democracia.
  
Consejo Editorial: Pedro F. Rivero Jordán, Juan Carlos Rivero Jordán, Tuffí Aré Vázquez, Lupe Cajías, Agustín Saavedra Weise y Percy Áñez Rivero

lunes, 5 de mayo de 2014

Jorge Lazarte nos ha parecido siempre un intelectual pertinente. su juicio es sereno. es reflexivo certero. cuando considera el mal uso que se hace de la democracia, por los sobrenombres que le ponen, "soberanía popular,insurgente,comunitaria,democracia callejera y "otra democracia" para desvirtuar su esencia.

Se ha afirmado con razón que la “modernidad” política es la democracia, y que ningún régimen político puede abstenerse de invocarla si pretende legitimarse. Pero invocarla no es lo mismo que ser, y la historia es la mejor prueba entre esta suerte de desfase entre consenso verbal y el contraste efectivo. En un cierto sentido lo que ganó la democracia en extensión lo perdió en contenido y su uso ha sido tan pervertido, que hasta las más incontrovertibles dictaduras de han autodenominado “democráticas”. Está claro que saber qué es o no es democracia no es una mera una cuestión académica sino práctica porque afecta al destino de millones de personas.
¿Qué puede significar la democracia ahora, a principios del siglo XXI, que sin borrar su origen incorpore el espesor de siglos de experiencia humana?
1.- Vivimos la “era de los derechos humanos”. La primacía actual de los “derechos fundamentales” es la gran conquista de la humanidad, luego de dos de las de las mayores experiencias históricas totalitarias del siglo XX. Su reconocimiento internacional se ha patentizado en las cartas constitutivas del mundo. Esta centralidad de los derechos “fundamentales” ha reconceptualizado la idea de la democracia y la “forma” de organización del Estado que debe cristalizarla. La tríada de “derechos fundamentales-democracia-Estado” ha producido una nueva matriz de pensamiento sobre el poder y la sociedad.
2.- Los “derechos fundamentales” remiten a una cierta idea de la condición humana, que es la “dignidad humana”, por la cual los individuos como personas son portadores de derechos esenciales, que son los marcadores del reconocimiento de esa dignidad. Estos derechos no son sólo “negativos”, de protección contra las intrusiones indebidas; son también “positivos”, de exigencias y obligaciones de un Estado activo en la promoción de condiciones para la realización de los proyectos de vida de sus ciudadanos.
3.- La esencialidad de los derechos fundamentales ha renovado la reflexión sobre la democracia, que no es sólo “forma” sino también “sustancia” determinada por esos derechos que definen los márgenes de lo decidible. Es la democracia como ideal de construcción de una comunidad de ciudadanos y de vida, basada en un conjunto de valores que expresan las profundas aspiraciones humanas. Es la democracia como principio de convivencia pacífica y sin violencia; de tolerancia y respeto; de solidaridad y de fraternidad; de libertad, igualdad y equidad. No hay democracia allí donde se violan repetidamente los derechos fundamentales.
4.- Esta asociación entre derechos fundamentales y la democracia, ha reconceptualizado a su vez el Estado como “Estado de derecho”. La democracia se ha convertido en un componente “inherente” al Estado de derecho, hasta el punto de haberse establecido entre ambos una “relación interna”, que ha dejado de ser “contingente” y es ahora “necesaria”. El Estado de derecho deja de ser sólo el “Estado de legalidad” del siglo XIX y asume la forma de “Estado constitucional”, que es el correlato institucional de los derechos fundamentales más la democracia.
Este “modelo” estatal tiene sus propios principios constitutivos, que no son simplemente declarativos sino que por haber sido constitucionalizados son verdaderos “mandatos de optimización”. Es el respeto irrestricto de la autonomía de la sociedad (condición de la modernidad política y prerrequisito sin el cual los derechos humanos pierden sentido); es la independencia e idoneidad del sistema judicial que proteja el ejercicio de los derechos fundamentales; es la transparencia efectiva en las instituciones; el derecho ciudadano a la información y la obligación de rendición de cuentas de los servidores públicos ante instancias formalmente establecidas.
5.- El Estado de derecho es un pacto entre el Estado y sociedad por el cual Estado garantiza los derechos fundamentales de los miembros de la sociedad, cuya autonomía respeta, y los ciudadanos a su vez reconocen la autoridad del Estado, al que fiscalizan en sus acciones mediante mecanismos adecuados. El Estado de derecho para subsistir necesita funcionalmente de una sociedad civil que le sea compatible y sintonizable; ordenada, de iguales, pacífica, sin violencia; activa y autónoma, conformada por ciudadanos portadores de una nueva cultura política democrática de derechos y deberes, con alta capacidad de diálogo, razonabilidad, interlocución e inter-comprensión y respetuosa de la dignidad de las personas y de las instituciones.
6.- Es decir, la tríada “derechos fundamentales-democracia-Estado de derecho” es, pues, toda una concepción del poder y de la sociedad que corresponde a los valores implicados en la idea de la dignidad humana. Todo ello ha cambiado las relaciones tradicionales entre los códigos del derecho y los códigos del poder. Ya no es el poder el que define su derecho sino el derecho que define el poder. De manera más profunda y en un cierto sentido puede decirse que el derecho del Estado de derecho es el derecho de los más débiles contra los más fuertes o poderosos, que por ser tales tienen ya una ventaja para defender su propio poder.
Quizá una manera de condensar todo lo que llevamos dicho es darle forma de silogismo a la relación derechos fundamentales, democracia y Estado de derecho:
-No hay derechos fundamentales sin Estado de derecho
-No hay democracia sin derechos fundamentales
-Por tanto, no hay democracia sin Estado de derecho.
Esta idea de democracia es ciertamente ajena a gran parte del continente latinoamericano como lo constatara con cierta amargura en una entrevista a El País de España el ex-presidente del Brasil, F.H. Cardoso, al afirmar que en América Latina “no se acepta el Estado de derecho ni siquiera la ley”; como no lo es a la historia profunda del país, en la que sigue siendo actual la sentencia de René Moreno de que en el Alto Perú colonial las cosas se hacían “conforme a ley, o fuera de la ley, o contra la ley”.
Es decir, que ya no es muy pertinente pensar en el siglo XXI la democracia simplemente en los términos clásicos de “participación”, que por sí misma bastaría para calificar a la democracia, ni de “soberanía popular”, que deben ser repensados a partir de la tríada mencionada; menos aún en términos de democracia “insurgente”, democracia “popular”, democracia “comunitaria”, democracia “callejera”, de la “otra” democracia, que son la antesala del autoritarismo más burdo.
Por ello es que la tarea institucional más importante del presente no es sólo construir el Estado de derecho como el mejor antídoto contra el despotismo y la anomia generalizada en nuestros países, sino emprender una tarea educativa de más largo aliento para cambiar las pautas de nuestro ADN histórico. Así la tríada puede hacer de fuerza de cohesión nacional, que no lo es la democracia “plurinacional”.