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jueves, 2 de mayo de 2013

"mi gobierno será un gobierno sin muertos" y ya los muertos llegan a 90 fácilmente. Susana Seleme leída como es, se refiere a la violencia ejercida para justificar la injusticia y diría nuestro editor "las múltiples muertes" cuya sangre mancha la conciencia y las manos de Evo Morales

“Todo poder es una violencia ejercida sobre la gente”, decía Mijaíl Bulgákov. Max Weber pensaba que el ejercicio del poder conlleva toma de decisiones que afectan la vida de los otros mediante el uso de la fuerza y la coerción, pese a la resistencia de éstos. 

Joaquín Estafanía, en su libro “El poder en el mundo” lo define como dominio, facultad, superioridad, imposición de una voluntad sobre otras y conspiración contra el débil. Para hacerlo efectivo los hombres “se sirven  de palabras para justificar sus injusticias”, apelan a la manipulación, al temor y siembran miedo. Su dinámica se asienta en la capacidad de controlar las emociones de súbditos o ciudadanos,  y de ahí se puede hablar de los estados del poder, que no son precisamente los tres conocidos poderes del Estado -Legislativo, Ejecutivo y Judicial- en regímenes democráticos con independencia entre cada uno de ellos.

Los estados a los que nos referimos son las formas cómo se ejerce el poder y las consecuencias que generan. En el gobierno de Evo Morales apuntan a la “violencia ejercida sobre la gente”, a imponer su voluntad sobre otras, a afectar la vida de los “otros”, mediante el uso de la fuerza y la coerción para justificar las injusticias. Así dominan Morales y sus hombres, pues sus mandatos son de obediencia obligatoria, pese a que una o gran parte de la sociedad se resiste a esas decisiones. 

En ese marco, retomo el juicio o complot terrorista-separatista, contra 39 acusados sin haber cometido ninguno de esos delitos, pero que ha afectado la vida de todos ellos y su familias durante 4 años,  a pesar de su resistencia.  A pesar de que se declaren “autonomistas y no terroristas”, se les niega el derecho a la legítima presunción de inocencia  y se viola el debido proceso, ya que los supuestos delitos se habrían cometido en Santa Cruz de la Sierra y, sin embargo, los juzga un tribunal  de La Paz. Antes, en el mismo caso, el gobierno ejerció violencia extrema cuando asesinó extrajudicialmente a tres extranjeros, uno de ellos  presunto líder de la célula terrorista-separatista, Eduardo Rózsa Flores, sin respetar el derecho a la vida, en abril de 2009. 

Durante el juicio, cuando la defensa de los acusados con graves problemas de salud invocaron ese derecho, la respuesta del fiscal Sergio Céspedes ofendió y ofende las conciencias democráticas boliviana y del mundo: en Bolivia el derecho a la vida ha sido sustituido por el grito “Patria o Muerte” sentenció. Las pruebas de tamaña  aberración remiten a varios hechos: a los muertos de Calancha cuando se aprobó la Constitución sin tomar en cuenta la pluralidad política; a los 12 muertos de Porvenir en un enfrentamiento promovido por el oficialismo para derrocar al prefecto autonomista, Leopoldo Fernández, preso hace cinco sin sentencia; a los tres  muertos del Hotel Las América; y a la represión salvaje en Chaparina durante la IX marcha indígena para preservar su hábitat contra el proyecto de una carretera que partirá en dos una de la mayores reserva de la biodiversidad en el Continente sudamericano. 

Habrá que recordarle a Morales lo que dijo en su mensaje presidencial el 22 de enero de 2006: “mi gobierno será y va a ser un gobierno sin muertos”.  Pero van muchos más de los aquí enumerados.

Si antes la Oficina de Naciones Unidas y el Alto Comisionado para los Derechos Humanos y su representante, Denis Racicot, fueron complaciente con las actitudes antidemocráticas del gobierno frente a la oposición política, hoy Racicot tiene razón cuando  afirma que la justicia boliviana sufre una “profunda crisis”. La actual, más allá de todas las falencias y crisis pretéritas, remite a la subordinación total del poder judicial y de la administración de justicia al poder político, con denuncias comprobadas de corrupción, extorsión, cohecho, prevaricato y otras anomalías frente a lo que deber ser un probo ejercicio del derecho. 

Morales y sus hombres vulneran la independencia de poderes e inventan “guillotinas judiciales” para aplastar-aniquilar  a la oposición  política y sus dirigentes –alcaldes, gobernadores, asambleistas, concejales- que ganaron sus cargos en elecciones democráticas, pero que representan escollos a su proyecto de copamiento político-territorial. Lo mismo han hecho con los indígenas  y grupos étnicos del Oriente boliviano, que más pronto que tarde comprobaron que el discurso indigenista fue una grosera impostura, como  la defensa de la madre tierra. 

Hoy, la función represiva del poder aprueba la ‘Ley Fuga’ para combatir la tarea de sicarios que matan por encargo y amenazan a Santa Cruz con emular otras ciudades donde el crimen organizado y la inseguridad ciudadana hacen estragos y dejan a la sociedad en completa indefensión. Amén de retrógrada, la Ley Fuga, pretende luchar contra esa violencia aplicando más violencia, mientras obvia el origen del delito: el narcotráfico, que se alimenta del creciente cultivo de hoja de coca excedentaria, permitida por el gobierno con un ojo medio abierto y el otro cerrado.  Así,  niegan la presencia de pequeños clanes del narcotráfico que operan en el país, mientras Morales sigue siendo presidente de las federaciones de campesinos cocaleros, productores de la materia prima de la cocaína: la hoja de coca. 

Dominación, violencia ejercida sobre la gente, decisiones que afectan la vida de otros, pese a su resistencia, conspiración contra el más débil y superioridad coercitiva que justifica las injusticias: esos son los estados del poder en la Bolivia de Morales. 

sábado, 27 de abril de 2013

hastiado con los temas de cada día Manfredo Kempff se pregunta "sobre qué poder escribir" no sobre Evo, no sobre Choque...ni sobre Bartolinas, ni Soza, ni Suxo, ni Chaparina, ni masacre del hotel, ni extorsionadores, ni jueces, ni fiscales, ni sicarios, ni bellacos...

Lo cierto es que uno desea a ratos no referirse para nada ni al gobierno, ni a S.E., ni al canciller Choquehuanca, ni a Chile, ni a Maduro, ni a las Bartolinas, ni a Soza, ni a Sasha, ni a Chaparina, ni al hotel Las Américas, ni a los extorsionadores, ni a los fiscales, ni a los jueces, ni a los movimientos sociales, ni a los bloqueos, ni a los sicarios, ni a los bellacos de moda; ¿y entonces sobre qué se escribe? ¿Qué se le puede contar a un público, que no esté relacionado con el inevitable desbarajuste nacional? ¿Qué le puede interesar al lector que no tenga que ver con el atraco impío que ha sufrido la Virgen de Copacabana después del cerco cruel a que fue sometida en la Semana Santa? ¿Qué le puede llamar la atención a la gente algo que no tenga un vínculo con críticas contra la corrupción en YPFB, ABC, o en las compras sin licitación? ¿Cómo eludir un tema sobre la re-reelección de S.E. que está dizque pendiente de un fallo del Tribunal Constitucional cuando al candidato ya se lo proclama oficialmente por todas partes?


No es que falten temas sobre qué escribir en Bolivia, sino que el columnista quiere escribir algo que sea de interés para los lectores, que esté fuera de la política, y no encuentra. Si yo fuera un personaje notable, un gran escritor o un gran político, podría contar sobre algunas de mis experiencias y sería todo un suceso. Pero si me pongo a relatar algunas de las anécdotas que me han pasado en la vida, o qué pienso sobre el destino del hombre o sobre Dios, ya dirían nuestros escasos lectores que me he “arrugado” ante el Gobierno. O tanto peor, que ahora que viene lo de La Haya y que se buscan embajadores neoliberales de carrera, estoy poniéndome en la cola, bien engominado, por si me liga alguito.
Lo cierto es que uno desea a ratos no referirse para nada ni al gobierno, ni a S.E., ni al canciller Choquehuanca, ni a Chile, ni a Maduro, ni a las Bartolinas, ni a Soza, ni a Sasha, ni a Chaparina, ni al hotel Las Américas, ni a los extorsionadores, ni a los fiscales, ni a los jueces, ni a los movimientos sociales, ni a los bloqueos, ni a los sicarios, ni a los bellacos de moda; ¿y entonces sobre qué se escribe? ¿Qué se le puede contar a un público, que no esté relacionado con el inevitable desbarajuste nacional? ¿Qué le puede interesar al lector que no tenga que ver con el atraco impío que ha sufrido la Virgen de Copacabana después del cerco cruel a que fue sometida en la Semana Santa? ¿Qué le puede llamar la atención a la gente algo que no tenga un vínculo con críticas contra la corrupción en YPFB, ABC, o en las compras sin licitación? ¿Cómo eludir un tema sobre la re-reelección de S.E. que está dizque pendiente de un fallo del Tribunal Constitucional cuando al candidato ya se lo proclama oficialmente por todas partes?
Tengo amistades que me dicen que no debo escribir sobre asuntos políticos, ni sociales, ni diplomáticos; sobre nada serio. ¡Nada de críticas al MAS! Juran que me arriesgo a que me llamen a declarar los fiscales y me frían vivo en Santa Cruz para luego congelarme en La Paz. Afirman que tengo una gran agudeza burlona que debo aprovechar. Pero resulta que tengo buen humor desde luego, gasto algunas bromas a mis amigos, pero no soy un humorista, que es cosa distinta. El humorismo es un arte que no alcanza cualquier mortal, porque es un género dentro de la literatura y del periodismo. Ahí están Jardiel Poncela y Gómez de la Serna en España, y más cerca, en Perú, el admirado Sofocleto. Además, no voy a ir a competir con mi amigo Paulovich que sí es un auténtico humorista, un genio de la ironía y la mordacidad. Paulovich le dice lo que quiere a S.E. y a todo su Gabinete y los bolivianos nos matamos de risa sin que ningún fiscal se meta con él. Creo que los sucesivos gobernantes – en democracia y en dictadura – no han entendido las cosas que les ha dicho Paulovich, por obtusos o porque se han hecho los del otro viernes.
Por lo tanto, puedo escribir algo de humor, una humorada de vez en cuando digamos, pero hasta ahí llega mi vena graciosa. Después, tratar de hacerse el cómico, es algo que puede resultar penoso. Todo lo que es forzado, lo que no es espontáneo, no sirve. De ahí que, para no meterme con S.E., ni con el Vice, ni con nadie que esté de moda en este sui géneris Estado Plurinacional de Bolivia donde los mandones coqueros se están acartonando, cuento alguna historia familiar de la Santa Cruz del siglo pasado, escribo sobre mis abuelos muertos, sobre mis padres, mis amigos, algo sobre la banda, el carnaval y las mascaritas; sobre taperas, el majao, el locro; sobre horcones, trapiches, carretones y bueyes perdidos. O alguna anécdota de mis años mozos en el exterior, que las hay muy divertidas.
En un país donde a la Virgen Patrona de la Policía Nacional la desvalijan unos cogoteros, la verdad es que todo se puede esperar. Se tiene que aguardar que la Policía recupere las joyas de su Patrona, en primer lugar. Pero escribir sobre atracos a las iglesias puede traer mala suerte, según me han dicho. Mucho peor si los lectores piensan que el columnista apoya la incalificable sospecha que tiene S.E. en sentido de que son los propios obispos los atracadores de la Virgen de Copacabana y demás templos. Eso es algo impío y blasfemo, que está muy lejos de nuestro sentimiento. Que S.E. le pida al Cardenal Julio Terrazas que castigue a los obispos que estarían robando en las iglesias, no es más que una burla cruel. Es una burla maligna y una falta de respeto a la Iglesia y a su Cardenal. Es una broma de las que gusta S.E. donde sólo se ríe él y sus acólitos tras los muros del Palacio.
Sin darnos cuenta, sin querer siquiera, ya hemos dado con un tema para escribir: el atraco a la Virgen. Pero esto cae dentro de ese círculo que tiene que ver con la política que deseamos evitar de vez en cuando. ¿Cuándo será posible redactar algunas notas donde no aparezcan los personajes que ya nos tienen hartos? ¿Algún día se podrá? ¿Llegará el momento en que los lectores se interesen por algo que no tenga nada que ver con la fétida política interna?

miércoles, 17 de abril de 2013

El Dia editorializa sobre "El amor a los caudillos" y compara situaciones en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Argentina donde todo indica que hay "un amor" que no puede sostenerse por más tiempo.


Nadie puede negar que Nicolás Maduro hizo todo lo posible y hasta lo imposible para ganar ampliamente las elecciones en Venezuela, como debía suceder tras la muerte del expresidente Hugo Chávez, quien había dado la orden a su pueblo de votar por él.

Maduro hizo hasta de payaso, realizó invocaciones al más allá y nombraba a Chávez a cada minuto, tratando de ser el muñeco de un espíritu convertido en ventrílocuo. Nadie lo hubiera hecho mejor que él en la brevísima campaña electoral que acabó con casi un millón de votos del chavismo y que ha desencadenado una ola de pánico en el esquema bolivariano, desde Managua hasta La Paz, pasando por La Habana.

Si los jefes de campaña, los mismos que consiguieron la holgada victoria de Chávez sobre Capriles hace seis meses, le hubieran dicho a Maduro que se pare de cabeza, éste lo hubiera hecho y por más que ahora digan que van a buscar hasta debajo de las piedras las razones de una caída tan fuerte, llegarán a una sola conclusión: Maduro no es Chávez y jamás conseguirá acercársele. Es más, si la campaña hubiera tomado una o dos semanas más, el candidato opositor hubiera ganado con una holgura suficiente que hubiera impedido la intercesión del fraude, como parece haber ocurrido el domingo en Venezuela.

En las sociedades incipientes como la venezolana o la boliviana, la gente ama a los caudillos y no cabe duda que Maduro está muy lejos de llegar a ser uno de ellos. Lo más probable es que se haya dado cuenta que Henrique Capriles se asemeja más al perfil que la población está buscando para cambiar su amor por Chávez. Es lo que sucedió en Bolivia con Belzu y Melgarejo o con Víctor Paz y Barrientos. La gente busca a quién aferrarse y no hay amor o lealtad que valga, cuando surge la figura capaz de asegurar la supervivencia de un esquema de poder anquilosado en nuestra cultura.

Suponiendo que Hugo Chávez lo hizo muy bien y que toda su obra la edificó con la mejor buena fe, lamentablemente su legado pende de un hilo y lo peor de todo es que éste podría transformarse en un nuevo periodo de inestabilidad política que se transformará en pérdida de recursos, más pobreza y seguramente muerte y desagregación social, la misma herencia que nos han dejado casi dos siglos de intentos por conseguir formar los estados en América Latina.

Los caudillos son capaces de cualquier cosa por quedarse en el poder y un remedo de cacique como lo es Maduro, resulta más peligroso todavía. Un día después de su posesión, acto que se hizo en tiempo récord para impedir que prosperen las protestas por fraude, ha denunciado que la extrema derecha prepara un golpe de Estado en Venezuela. Este fenómeno nos recuerda con mucha claridad lo ocurrido en Perú cuando se produjo el deterioro del caudillismo fujimorista que derivó en un autogolpe y en un periodo de violencia que ojalá no se produzca en Venezuela.

Desafortunadamente nuestros países todavía están muy lejos de tener líderes que se convenzan de que el mejor legado que se le puede entregar a la ciudadanía es el fortalecimiento de la democracia, la descentralización, la cohesión social en torno a valores como la justicia y el respeto a las leyes y por supuesto, la construcción de la institucionalidad. Sin esas herencias la construcción de estados en el continente seguirá siendo una quimera.
En las sociedades incipientes como la venezolana o la boliviana, la gente ama a los caudillos y no cabe duda que Maduro está muy lejos de llegar a ser uno de ellos. Lo más probable es que se haya dado cuenta que Henrique Capriles se asemeja más al perfil que la población está buscando para cambiar su amor por Chávez.

domingo, 24 de febrero de 2013

comparar a Evo con Charles de Gaulle, o Bolivia con Francia por la bonanza después de la Guerra Mundial...es tanto tonto el senador Martínez prototipo del "llunkerío" al que apela EVO para justificar lo injustificable. su "re-relección"

Ante la falta de argumentos constitucionales para respaldar la nueva postulación de Evo Morales a la presidencia, los operadores políticos y principales voceros del régimen (léase “llunkus” en la nomenclatura de la diputada masista Rebeca Delgado) están haciendo gala de una serie de justificaciones algo sui generis para respaldar la re-reelección presidencial. Algunos han elevado al primer mandatario a la categoría de un predestinado para gobernar el país hasta el final de sus días, otros dicen que existen fuerzas cósmicas que gravitan sobre la figura del líder y que en función de ellas conviene seguir el curso del universo, de lo contrario Bolivia podría exponerse a las contrariedades telúricas, pues se trata de una determinación natural y divina. El senador oficialista René Martínez, dijo durante un programa radial, que en este momento estamos frente a un periodo histórico como el que pasó Francia después de la Segunda Guerra Mundial, por lo que comparó a Evo Morales con Charles de Gaulle, quien permaneció más de una década en el poder. El legislador hizo otras comparaciones con líderes de esa talla y solo le faltó mencionar a Fidel Castro, al Mariscal Tito y por supuesto también a Mao o a Stalin. Falta mucho para que se produzcan las elecciones. Habrá que anotar las cosas que se van a decir en este periodo “llunkerial”. Será muy folklórico.

martes, 12 de febrero de 2013

Susana Seleme arremete contra la autarquía que nos gobierna le reprocha los 39 detenidos por el caso Terrorismo I, por el episodio El Porvenir, por toda la presión ejercida sobre Santa Cruz y por las últimas maniobras masistas para someter al cambado, aunque usando métodos persuasivos de halago y cohecho


“Estos carnavales, quién inventaría”, canta la copla y poco importa quién los inventó si desde la antigüedad, donde surgió como culto pagano, todas las culturas conocidas los celebran para la exaltación de los sentidos, los apuros de la carne, la algarabía, la música, las mascaradas, la burla y el sarcasmo. ¡El desenfreno de las carnestolendas!
Cuando Santa Cruz apoyó a Leopoldo contra el matonaje de Ramón Quintana
Por unos carnavales, mientras el poder político de entonces libada los excesos del Dios Momo, Bolivia perdió el Pacífico y su cualidad marítima, frente a Chile, en 1879.
En estos carnavales de 2013, Santa Cruz de la Sierra acaba de perder la ética y la estética de su íntima Fiesta Grande, la épica de su alma romántica, aventurera y expansiva carnavalera. Sí, ni más ni menos, pues en un despliegue político con más oscuros que claros, Evo Morales presidente, decreta que el carnaval cruceño es Patrimonio Cultural del Estado Plurinacional. La fiesta bullanguera urbana en la calle y de calle en calle, anárquica, embadurnada, excesiva, enamorada de su tradición y orgullosa de su identidad tan peculiar, es el último botín de Morales y compañía.
Si era patrimonio cruceño y bastaba para quienes lo cultivaron con delectación enamorada de toda la vida ¿para qué el decreto? Para seguir ‘robándoles el alma a los k’haras’, diría el ‘Vice’, pensando ya en las elecciones de 2014. El decreto de marras es un Caballo de Troya con olor a prebenda y seducción: brillos y colores, música, ‘brincaos’, fanfarrias y algunas donaciones a cambio de la capitulación autonomista y rebeldía cruceña, capitulación lograda en parte tras 7 años de hostigamiento sin pausa.
¿Por qué el acoso? Porque el proyecto autonomista de la Media Luna -todo el Oriente y el sur del país: Pando, Beni, Santa Cruz, Tarija- y su onda expansiva eran un peligro para el proyecto de poder total centralista de Morales y sus conmilitones. Arropados en el sistema democrático, una vez llegados al gobierno, desnudaron sus verdaderas intenciones antidemocráticas con la puesta en práctica de un populismo autoritario, autocrático, con pulsiones totalitarias.
El hostigamiento a Santa Cruz se remonta al cerco a esta ciudad capital en 2008 por los llamados movimientos sociales, abanderados de la antipolítica; a la toma del aeropuerto internacional de Viru-Viru, el mismo año y a la agresión verbal permanente: oligarcas, derechistas, racistas, terroristas, separatistas, vende patria, neoliberales y un largo etcétera. Como ninguna de esas acciones perforaba la unidad autonomista, el oficialismo tramó el complot terrorista-separatista, conocido como el caso Rózsa, para desarticular la unidad política opositora regional y deshacerse de sus líderes y dirigentes políticos y cívicos.
No escatimaron recursos. Primero, con el uso de la fuerza bruta: a balas con muertos, heridos, presos y exiliados, sembrando la cultura del miedo y la extorsión, en 2009. Luego seduciendo en “envolvente estrategia”, como dice el ‘Vice’, con decretos económicos al capital privado agroindustrial- exportador, al que acorralan con trabas de toda índole y al que desprecian, pues está en las antípodas de su proyecto colectivista-originario-indígena-campesino. Como produce 70% de los alimentos que consume Bolivia, le dan una de cal y otra de arena.
Hoy, el oficialismo pretende concluir su faena violando la épica del carnaval cruceño, a vista y paciencia de autoridades municipales en servil connubio: aceptan el decreto y ‘brincan’ a la par que los verdugos, sin que les importe la privación de libertad, el alejamiento que impone a muchos orientales y el sufrimiento personal y familiar que padecen, desde hace cuatro años.
¿Qué regalo a Santa Cruz, si además de catalogar a su gente con los calificativos enumerados, Morales se lamenta de que este departamento haya superado a La Paz en población, según los resultados del censo 2012? A confesión de partes, relevo de pruebas, pues además remiten a la represión impuesta a los pueblos indígenas del Oriente por su defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS) y desnuda la impostura de su indigenismo y defensa de la Pachamama, anzuelos de propanganda mediática para embaucar a propios y extraños.

“Los muertos que vos matáis, gozan de buena salud”

¡Qué bien han hecho su ‘trabajo sucio’ en pos del control político-territorial total y perpetuo, por el momento, hasta 2025, año del bicentenario de la fundación de la República, en 1825! Tras la promulgación de la nueva Constitución Política de Estado, la República fue sustituida por el Estado Plurinacional, más bien plurificciones por sus falsas apariencias democráticas.
Con casi-casi todo el poder conquistado a las buenas y a las malas, salvo en la gobernación cruceña y ahora en la beniana, se dan el lujo de permitir que el Tribunal Constitucional derogue los artículos-guillotina 144/145/146/147de la Ley Marco de Autonomía, que a sola acusación formal disponía la suspensión de autoridades electas democráticamente. El gobierno acepta dicha eliminación, pues la ley logró amedrentar y matar políticamente a varios de sus adversarios.
Sin embargo, el criado de la comedia en “El mentiroso” (1644) de Pierre Corneille, volvería a repetir con ironía lo que en realidad dijo “Las gentes que vos matáis lucen bastante bien”.
Según el senador cruceño Germán Antelo, responsable con su colega Centa Reck de la iniciativa presentada a Tribunal Constitucional, ambos del opositor frente político Convergencia Nacional, Morales y sus conmilitones avalan el fallo porque ya le redituó los beneficios buscados. Antelo señaló que “la decisión asumida por el TC es una estrategia del oficialismo para limpiar su imagen por las denuncias de violación a los derechos humanos y de cara a los comicios de 2014”. Razones no le faltan, sobre todo ahora que el Tribunal Internacional de La Haya acaba de admitir una demanda contra Evo Morales por violación de los DDHH en Bolivia, presentada el mes pasado por la diputada Norma Piérola, también de la oposición.*
El fallo del Tribunal Constitucional sobre los artículos-guillotinas, más el idilio con los empresarios agroindustriales cruceño, el decreto carnavalero mencionado y la aprobación para trasladar el ‘caso Rósza’ a la capital cruceña -donde debió haberse sustanciando, según el principio del juez natural, y no en La Paz o Tarija- para la conclusión del juicio oral contra los 39 imputados, responderían a los objetivos citados por el senador Antelo. A ello se agrega el arresto domiciliario para Leopoldo Fernández, ex prefecto de Pando, preso hace 4 años y cinco meses, enfermo con cáncer y tuberculosis adquirida en el penal, sin sentencia por el caso Porvenir, montaje del gobierno, para sacar a Fernández del escenario político autonomista.
En estos carnavales -“¿quién inventaría?”- el Tribunal Constitucional restituye honras y los cargos que les fueron usurpados a muchos ciudadanos. Al hacerlo, los muertos que Morales y compañía ayer mataron, hoy gozan de buena salud. Entonces, los llamados 7 concejales rebeldes de Santa Cruz de la Sierra, deberán retomar sus curules, para que el gobierno municipal vuelva a los cauces de la decencia política y la solidaridad con los suyos.
* Una de las denuncias versa sobre el caso Porvenir-Pando, donde murieron 13 personas, en enfrentamiento provocado por el gobierno, entre trabajadores de la prefectura y campesinos leales al gobierno de Evo Morales La Paz. El caso va desde la detención ilegal del prefecto Fernández, trasladado en avioneta de la fuerza aérea a La Paz, el 16 de septiembre del 2008 con el cargo de haber cometido una infracción al Estado de Sitio. La otra se refiere a las violaciones cometidas durante la sustanciación del llamado Caso Rózsa-terrorismo-separatismo, tras la ejecución extrajudicial de Eduardo Rózsa, presunto cabecilla de una banda acusada por el Gobierno de pretender dividir Bolivia. Con Rózsa fueron acribillados también un húngaro y un irlandés en las habitaciones del hotel donde se hospedaban, el 16 de abril de 2009, producto de un asalto por parte de un comando de elite del ministerio de gobierno.

domingo, 27 de enero de 2013

Susana Seleme con una diligencia pertinaz, perseverante como ella sola construye un "antes de EM y un despues de EM" testimonio invalorable Mires califica de personalismo lo del Jefe de Estado, narcisista político de patología grave. enamorado de sí mismo, abonado por los tirasacos y adulones de diversa procedente que son parte de "su proyecto de poder personalista y totalitario


Más allá de emborrachadoras cifras, si algo quedó claro luego del informe del Presidente en pasado 22 de enero, fue su personalismo, que, según Fernando Mires, no es otra cosa que una sola persona “concentra en sí los poderes públicos, su presencia cubre todos los ámbitos de la política hasta el punto de que en lugar de representar un proyecto, el proyecto pasa a ser la propia persona del gobernante”. Y apunta que “En sentido carismático clásico, Evo Morales ha edificado su poder apoyado en la leyenda del pueblo indígena, entendiendo cada uno sobre eso lo que quiera”. Agrego yo que es un narcisista político de grave patología. Enamorado de él mismo, ese autoamor lo abonan el séquito de tira-sacos y adulones de diversa procedencia, y estamos en presencia de en un inobjetable culto a su personalidad del líder que se proyecta perpetuo, para lo cual ha ‘modelado’ la historia pasada y presente según las conveniencias de su proyecto de poder personalista y totalitario.
No encuentro mejor título para calificar-resumir el discurso de cinco horas del Presidente Morales, en su séptimo aniversario de toma del poder, el pasado del 22 de enero de 2013.
A. de … , o D. de…’ son abreviaturas utilizadas para marcar cambios de época en el devenir de la historia de la humanidad: antes de nuestra era, después de nuestra era; antes de Cristo, después de Cristo. ¡Me excuso: la última comparación es un desagradable resultado que no guardan relación alguna con los personajes ni con la realidad!
No tuve valor para escucharlo, salvo tres intentos que superaron mi capacidad de tolerancia: demasiada infamia para comparar datos y cifras pasadas y actuales, como si ellas respondieran a realidades económicas internas y externas equivalentes, entre un antes y un después del llamado ‘proceso de cambio’. Lo leí un día más tarde, editado en una voluminosa separata, incorporada a medios de comunicación impresa.
Mi conclusión: “antes de Evo”, según él mismo, en Bolivia reinaba el saqueo de materias primas, el estancamiento socioeconómico, la voracidad de colonizadores y capitalistas pretéritos y actuales, locales y foráneos neoliberales; cero reservas internacionales, esmirriada clase media, salarios sin relación con la inflación y pobreza rampante. ‘Antes de Evo’, cero industrialización de los hidrocarburos y de materias primas como el litio o el hierro del Mutún. Antes de Evo, no se eliminó el analfabetismo, ni hubo mejoras educativas ni de salud pública; ni de servicios básicos, ninguna seguridad jurídica para la inversión extranjera directa y nacional, ni seguridad ciudadana, ni control del crimen y la delincuencia, exclusión social a granel, pobreza, despilfarro. Eran los tiempos neoliberales.
Después de’ Evo, llegó la promesa del ‘socialismo el siglo XXI’ y el proceso de cambio, con el lema ‘Bolivia cambia, Evo Cumple’ gracias al reparto de cheques a municipios para realizar obras, cuyos recursos provenían de préstamos del gobierno de Hugo Chávez. Esos dineros incrementaron la deuda bilateral de $us 47millones a 421, en estos siete años: no eran donaciones. ‘Después de…’ el cambio fue otra de las tantas imposturas de Morales, sus hombres, asesores extranjeros y muchas ONGs: cambiar para que nada cambie. Al mejor estilo gatopardista: "Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie", paradigmática frase de la novela ‘Il Gattopardo’, del italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa.
‘Después de…’ nada cambió pues Morales va por la presidencia perpetua, violando y manipulando la Constitución a su gusto: “le meto nomás” como dijo para que sus abogados “lo arreglen en el camino, para eso han estudiado” (Discurso pronunciado el 28 de agosto 2008 en la Casa de la Libertad, Sucre). No en vano, en el discurso de marras hilvanó una estrategia de gobierno-poder hasta 2025.
Siendo coherente con la historia estudiada y vivida, el discurso y sus diagnósticos tiene algunas medias verdades y olímpicas mentiras. Y sobre todo deshonestidad política e intelectual, porque los datos y comparaciones utilizadas obviaron malintencionadamente los precios de las materias primas exportables antes de 2006. Cifras y más cifras, Morales –y quienes le redactaron el discurso- violaron el principio de estudios comparados en el tiempo, que deben reflejar los contextos históricos y económicos no equivalentes y señalarlos, para no engatusar a los ingenuos y evitar groseros engaños.
Como los precios de las materias primas antes de 2006, ignorados olímpicamente en el informe, hubo otras ausencias en el ‘después de…’: el racismo, la represión y el desprecio hacia los pueblos indígenas del Oriente por su lucha insobornable en defensa del TIPNIS, su hábitat y santuario ecológico, en contra de una carretera para expandir la frontera agrícola de la coca excedentaria. No mencionó la violación a Derechos Humanos de opositores políticos y cívicos, la imposición del pensamiento único oficialista, sin derecho a la libre expresión; la corrupción-extorsión de funcionarios de su gobierno, que apunta a las más altísimas esferas, por eso desvían la atención y achacan a agentes externos. ‘Después de…’ quedó demostrada la impostura ideológica y política que les permitió arroparse en el sistema democrático, como opción de izquierda, defensora de los pueblos indígenas y de la madre tierra, y ya sin tapujos, demostrar lo que son Morales y sus conmilitones: dictadores revestidos de demócratas, como apunta Mires.

Algunas cifras

La estabilidad y la bonanza macroeconómicas, después de 2006, no se debe a que Morales y sus hombres sean unos genios de la economía, candidatos a un Premio Nobel: se debe a que hasta 2005, por millar de cúbicos de gas, Bolivia recibía entre $us 0,90 y luego algo más de un dólar. ‘Después de…’ 2006, el país ha recibido entre $us 8 y 13 por el mismo millar. El barril de petróleo costaba $us 10, y llegó a costar $us. 180, aunque ahora algo menos de $us. 100.
La libra fina de estaño se pagaba ‘antes de…’ a $us 2.30 y no cubría los costos de producción. ‘Después de…’se ha a cotizado hasta $us 11.70, sin que la minería nacionalizada, mineros y cooperativistas hayan introducido mejoras tecnológicas. Siguen sacando el mineral en bruto, sin valor agregado.
Sustantivamente superiores a los que durante los 30 años anteriores manejaron los gobiernos llamados neoliberales, esos ingresos no son méritos de Morales: responden a las demandas de la economía globalizada y sus tendencias expansivas, como la de China, entre otros países. De ahí la estabilidad macroeconómica, el crecimiento de las reservas y del PIB. Según el Informe de la Fundación Mileno sobre la economía, Bolivia: 2012, “el período de bonanza que el país experimenta, se debe al mayor valor de las exportaciones, debido al incremento de los precios de las materias primas. Ello genera mayores ingresos públicos y privados (rentas), que al gastarse expanden la demanda. Esto incentiva la producción interna, pero también da un impulso a las importaciones, que resultan además más baratas por la apreciación real de nuestra moneda.” ‘Después de…’ el gobierno ha dispuesto y dispone de dinero de diversas fuentes: de las formales por la exportación de materias primas no renovables y sin valor agregado, de las remesas de los exiliados económicos, y de fuentes ilegales: la única industrialización que va viento en popa es la producción de cocaína, gracias al cultivo de más de 30 mil Has. de hoja de coca, cuando lo permitido son 12 mil. Es decir, existen al menos, 18 mil Has. de coca excedentarias, materia prima de la cocaína. Ahí hay millonario valor agregado que entra en la esfera de la circulación y aparenta bonanza, como la ilegalidad de haber ‘nacionalizado’ autos -unos robados en otros países- y todos ingresados de contrabando, para recaudar millones de dólares.
Sin embargo, la microeconomía va de mal en peor. Del bullado incremento de la clase media, habrá que decir que no toda se irá al paraíso, para frasear a la película de nombre similar por el peso que resiste de pagar tributos e impuestos para mantener a gobiernos ineptos. Quizás mucha de ella en Bolivia se vaya al infierno, si existiera alguno en el otro mundo, pues la mayoría no tributa: no tiene trabajo estable ni salario fijo. Malvive en la precariedad laboral y en mísera informalidad, como estrategia de sobrevivencia, y no pocos cruzan la delgada línea roja que los introduce en la ilegalidad, el contrabando, vía el cultivo de coca excedentaria, el narcotráfico y el crimen organizado, la corrupción y otros afines.
¿Por eso compra un avión presidencial para su uso personal en más de 40 millones de dólares, construye un carísimo museo en Orinoca, su aldea natal perdida en el Altiplano, dedicado a su vida y sus regalos presidenciales; decreta feriado nacional el día de su posesión como primer presidente indígena, fachada impostora, según comprobaron los indígenas del Oriente boliviano, entre otros dislates, y un largo etcétera de dispendios a costa de que muchos sigan malviviendo en la pobreza, como ‘antes de…’ según apuntó en su discurso el pasado 22 de enero.
‘Después de…’ la figura del Estado, institución permanente en el tiempo como representación de la múltiples determinaciones que componen la nación, se ha eclipsado en un gobierno centralista que no reconoce la transitoriedad democrática de todo gobierno, en virtud a la sana alternancia política. Tampoco industrializó los hidrocarburos, ni el hierro, ni el litio. ‘Después de…’ tampoco creó empresas productivas ni generó empleos también productivos, ni acabó con el analfabetismo, ni mejoró la educación, ni la salud. Pero sí subvenciona la gasolina, el diesel y gas licuado, pues es un hueso muy duro de roer imponerle costos reales a la población, a la gran producción agrícola y sus miles de pequeños productores medianos y chicos, responsables como a la industria de alimentos y la seguridad alimentaria y otras. Hacerlo, sería traicionar su cultura política demagogo-populista, si el gobierno se vanagloria de millones y millones de dólares, sin que lleguen al bolsillo de la gente común.
En criterio de varios autores, responsables del estudio “La crisis mundial vista desde Bolivia 2008-2011”, “El relativo aislamiento económico de Bolivia le permite una cierta resistencia a las crisis internacionales, pero también, de una manera negativa, la desconecta de las grandes olas de crecimiento y de las principales corrientes del pensamiento mundial. Tal es la razón “objetiva” por la que se conoce y discute tan poco de asuntos internacionales en nuestro país. Siempre estamos centrados en nosotros mismos, lo que no tiene pocas implicaciones en nuestra mentalidad y en la forma en que hacemos las cosas, esto es, como si cada vez tuviéramos que reinventar la pólvora y comenzar la historia nacional (y universal) de cero”.
Ese es el resultado del ‘después de…’ No valen sus cifras, Presidente: ¿dónde ha ido a parar tanta cantidad de dinero, como nunca antes tuvieron las arcas de Bolivia? La microeconomía, la economía formal, la salud, la educación, la infraestructura, están hoy peor o igual que antes de usted. La decencia, la ética y el decoro personal de funcionarios públicos, incluido usted, están infinitamente peor que ‘antes de usted’. La democracia como construcción de acuerdos entre diferentes, la separación de poderes sin subordinación del órgano judicial al poder político; el respeto a los ‘libre pensadores’ que no concuerden con su personalismo ni su gobierno y, por lo tanto, son sometidos a ‘guillotinas judiciales, chantajes, extorsiones, cárceles y exilios, el respeto a la pluralidad política, entre otras, malviven con usted, hoy, peor que ‘antes de usted’.

sábado, 26 de enero de 2013

horror. infierno. muerte y crueldad en las cárceles de Venezuela. hace pocas horas se reporta de 50 reos asesinados a sangre fría y un calendario del drama allí vivido. (aparece en www.eju.tv.)


Un repaso por las fechas de los motines y disturbios ocurridos dentro de las cárceles de Venezuela a partir de 2011. El problema en las condiciones de las penitenciarías no es nuevo en el país gobernado por Hugo Chávez desde 1999.
Estas son las fechas de algunos de los hechos más duros ocurridos en las penitenciarías:
2011:
-28 de abril: los reclusos de Rodeo II secuestraron a 22 personas, entre ellas al director del penal y varios policías. Los presos reclamaban atención médica por una epidemia de tuberculosis.
-14 de junio: 19 personas murieron en la cárcel El Rodeo, en el estado de Miranda, como resultado de un enfrentamiento entre los internos.
-20 de julio: siete presos fueron asesinados en el penal de San Felipe, en el estado de Yaracuy.
-3 de agosto: se produjeron motines en el penal del estado de Barinas. Los familiares de algunos reclusos denunciaron que había 16 de ellos secuestrados por sus compañeros.
-8 de agosto: presos recibieron amotinados a nueva ministra de cárceles. Mientras asumía la nueva titular, los reclusos de penal de Carabobo se enfrentaron a los guardias.
-10 de octubre: un motín en la prisión de Tocuyito mantuvo a 60 rehenes. Exigían la presencia de la ministra del Servicio Penitenciario de Hugo Chávez. En la riña murieron tres presos.
-25 de octubre: los presos de la prisión de Tocuyito tomaron a 12 rehenes en un motín. Exigían el traslado de un grupo de internos.
2012:
-8 de marzo: ocho penales amotinados durante los primeros días del mes. Desde el 1º, los presos no permitían que nadie entre o salga de las cárceles.
-2 de mayo: los presos de tres penales venezolanos realizaron una huelga de hambre en solidaridad con los reclusos de La Planta, quienes se habían amotinado días atrás cuando los militares frustraron una fuga masiva.
-20 de mayo: un grupo de presos maneja los penales de Venezuela. Un motín, que finalizó por esos días en una cárcel de Caracas, refleja un sistema penitenciario que perdió el control sobre los presos. Organizados alrededor de un pran (líder), los reclusos manejan negocios millonarios.
-21 de mayo: otro motín en una cárcel arrojó 15 funcionarios retenidos. Los reos de la prisión de La Planta, en Caracas, denunciaron abusos y exigían la destitución de tres agentes. La toma había comenzado luego de un enfrentamiento.
-17 de julio: un sanguinario motín en Mérida terminó con 15 muertos en 16 días. Una penitenciaría estuvo tomada durante varios días por los reos, cuyo jefe decidía quién vive y quién debía morir.
-23 de octubre: el Gobierno cerró un penal y halló un potente arsenal. Las armas estaban escondidas en huecos subterráneos de la prisión del Coro, en Falcón. Días atrás, Hugo Chávez había decretado la emergencia carcelaria.  
-22 de noviembre: jueza antichavista reveló que fue violada en prisión. Se trataba de María Lourdes Afiuni, condenada por orden de Hugo Chávez, quien contó cómo fue vivir en las cárceles venezolanas.
-6 de diciembre: trascendió un video que mostraba cómo torturaban a los presos con un bate de béisbol. En la cinta, grabada por los reclusos del penal de Coro, se veía cómo los azotaban en los glúteos.
2013:
-25 de enero: 54 muertos y 90 heridos por un motín en la cárcel de Uribana. El levantamiento se produjo en un penal ubicado al noroeste del país. El Poder Ejecutivo responsabilizó a los medios de comunicación por el desbande de los delincuentes.