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sábado, 16 de octubre de 2010

Marcelo Ostria se ocupa de "las dinastías" de Fidel y Raúl, de Kim Jong-I y Kom Jong Un, de los Somoza, de los Kirchner. Assad padre y Assad hijo ...

Las monarquías tienen «una serie de príncipes (reyes o emperadores) soberanos, pertenecientes a una familia» (RAE), que constituyen dinastías. Estas las hubo en el mundo del absolutismo y ahora sólo quedan como tradición. La fórmula prevaleciente en las actuales monarquías la acuñó el político francés Adolphe Thiers: «El Rey reina pero no gobierna». Es más, las funciones del monarca y, por tanto, de sus sucesores «no son específicamente políticas; no solamente no puede ser un hombre de partido, sino que tampoco es en sentido estricto un ‘gobernante’» (Julián Marías).

Sin embargo, se ha intentado, y aún se intenta, fundar dinastías dictatoriales, no monárquicas. El tirano, sabedor de su poder despótico, designa a su sucesor entre sus parientes cercanos, seguramente con la idea de perpetuar a su familia en el poder, ya que pretendidamente estaría predestinada para gobernar y, por supuesto, para sojuzgar.

Hay varios ejemplos.

En 1936, el nicaragüense Anastasio Somoza García, derrocó al presidente Juan Bautista Sacasa Sacasa, y se proclamó en 1936 presidente de la Nación, luego de irregulares elecciones. Fue el comienzo de una dinastía terrible. Somoza García (Tacho), encomendó luego el poder a su hijo Luis Somoza Debayle que murió en 1967, sucediéndole su hermano menor Anastasio Somoza Debayle (Tachito) quien gobernó el país hasta su derrocamiento en 1979.

Los intentos conocidos de Rafael Trujillo de fundar una dinastía ya se manifestaron en 1962, cuando hizo nombrar presidente de la República Dominicana a su hermano Héctor Bienvenido Trujillo. Pero luego de reasumir la presidencia, sus intentos en favor de su hijo, no prosperaron; antes murió asesinado. Ramkfis Trujillo, procuró entonces hacerse del poder, pero tuvo que abandonar el país.

En la misma isla La Española, en Haití, François Duvalier (Papá Doc), dictador entre 1957 y 1971, dejó el poder en favor de su hijo Jean-Claude Duvalier (Nene Doc), derrocado en 1986, dándose fin a una pretendida dinastía caribeña.

El argentino Juan Domingo Perón, que no pudo hacer de su esposa Eva Duarte, ya gravemente enferma, su vicepresidenta para su segundo período presidencial en 1956, años después impuso como su vicepresidenta a su nueva esposa, Estela Martínez, que heredó la presidencia argentina a la muerte del caudillo argentino.

Esto se repite en la Argentina: Cristina Fernández de Kirchner, heredó la presidencia de su esposo Néstor Carlos Kirchner Ostoic, luego de que éste ejerciera el mando de la Nación entre 2003 y 2007. Ernesto ya es, nuevamente, candidato para reasumir el poder el próximo año, procurando extender una dinastía de hecho, por más una década.

Hay otros ejemplos de autócratas que dejaron el poder a miembros de su familia: «Desde 1970 el presidente de Siria ha pertenecido a la Familia Assad; en la actualidad el Presidente es Bashar al-Assad, hijo de Hafez al-Assad, quien rigió los destinos del país hasta su muerte en el año 2000».

Hace unos días, el líder norcoreano Kim Jong-Il, que recibió el poder de su padre Kim Il Sung en 1991, ahora ha otorgado a su hijo menor, Kim Jong Un, el rango de general de cuatro estrellas del ejército de su país. Luego vino el anuncio: se trata del heredero de 26 años de edad para encabezar la dictadura comunista norcoreana.

Por la misma vía, en Cuba, Fidel Castro dejó la presidencia de su país por enfermedad en favor de su hermano Raúl, claro que, como en los otros casos, sin elecciones; sólo por la vía de la arbitrariedad.

Son los penosos avatares de los pueblos…

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