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miércoles, 19 de julio de 2017

El Dia no menciona cuáles acciones tomará EEUU si Maduro instala su "constituyente" para declararse dictador. pudiera ser que le corta la compra de petróleo, lo que sería el caos ya que Venezuela sigue siendo un gran proveedor, o el control del comercio exterior y la moneda, a parte de la total prohibición del tránsito de maduristas de y hacia los EEUU., finalmente no descartan los observadores una operació comando para inmovilizar al chavista que sigue matando a su propia gente.


Ultimátum a Venezuela


Estados Unidos acaba de lanzar una advertencia a Venezuela, de un tenor y una gravedad que no se escuchaba desde 1989, cuando se produjo la invasión de Panamá y el derrocamiento del dictador panameño Manuel Antonio Noriega. La amenaza surge precisamente porque en América Latina surgen pulsiones dictatoriales que se creían desterradas desde los años 80.
El presidente norteamericano Donald Trump le ha pedido a su colega venezolano, Nicolás Maduro,  que se abstenga de instalar una Asamblea Constituyente el próximo 30 de julio, de lo contrario aplicará “rápidas y fuertes sanciones económicas a su país”.
"Estados Unidos no se quedará quieto mientras Venezuela se desmorona. Si el régimen de Maduro impone su Asamblea Constituyente el 30 de julio, Estados Unidos tomará fuertes y rápidas acciones económicas", dijo Trump en un comunicado sin dar detalles acerca de qué implicarían esas medidas. El jefe de la Casa Blanca ha calificado al presidente caribeño como un mal líder porque sueña con convertirse en un dictador, hecho que no va a permitir.
Este duro pronunciamiento llegó un día después del contundente plebiscito simbólico convocado por la oposición en el que cerca de siete millones de venezolanos se pronunciaron en contra de la Constituyente que busca convertir a Venezuela en una autocracia, dándole poderes extraordinarios al presidente. Trump ha dicho que esta ha sido una acción valiente del pueblo que no puede ser ignorada y ha reiterado su llamado a elecciones libres y justas.
Más allá de que si es Trump, Estados Unidos, el imperialismo o cualquiera que haga la advertencia, el Chavismo y todos los populistas que todavía gobiernan en el continente, deben entender que la palanca de la denominada “democracia plebiscitaria” se ha agotado definitivamente y la única alternativa para continuar en el poder es imponer dictaduras de hecho como la que funciona en Nicaragua, como la que pretende instaurar Maduro y como la que se está buscando en Bolivia, trastocando completamente el orden constitucional e ignorando la voluntad popular expresada en el referéndum del 21 de febrero de 2016.
La otra conclusión que se desprende de los últimos acontecimientos es que un proceso dictatorial de  base militar como la que está tratando de consolidar Maduro en Venezuela es una involución inaceptable para el continente luego de haber transcurrido más de treinta años de recuperada la democracia, un camino largo y doloroso que no debe ser interrumpido.
Por último, Estados Unidos reacciona no solo por la defensa de la democracia o del pueblo venezolano, algo que puede ser muy discutible. De prosperar una dictadura en el continente, de la mano de cualquiera de los regímenes populistas de la región, necesariamente deberá contar con el respaldo de alguna potencia extranjera, llámese Irán, China o Rusia, que han estado revoloteando muy seguido por el continente en la última década. Aquello sería inaceptable para Washington, de ahí la dura reacción expresada por Donald Trump, que seguramente se replicará en otros círculos internacionales de occidente.
Más allá de que si es Trump, Estados Unidos, el imperialismo o cualquiera que haga la advertencia, el Chavismo y todos los populistas deben entender que la palanca de la denominada 'democracia plebiscitaria' se ha agotado definitivamente.

lunes, 17 de julio de 2017

Iván Arias Durán que se denomina "ciudadano de la República de Bolivia" y somos dos, hace ver "el carino que los pacenos le tienen al MAS y lo mal que el MAS trata a los pacenos. los datos son imperdibles, "gracias negrito, siempre laborioso"


Más pegas, más te quiero



lunes, 22 de mayo de 2017

con 20 años en el servicio exterior y experto en finanzas internacionales Julio Alvarado emite juicios lacerantes. estamos por encima de las cifras de deuda externa que ofrece el Gobierno. Evo afirma que estamos bien y entonces la pregunta es, "de dónde viene el dinero" será el circuito coca cocaína que genera ingresos? en todo caso dice el estudioso, hace falta un "sinceramiento y que se diga la verdad".




Julio Alvarado | Rafael Sagárnaga L.
Julio Alvarado | Rafael Sagárnaga L.

Julio Alvarado: “Bolivia ya debe más de $us 16 mil millones”


EVALUACIÓN | EL ANALISTA CONSIDERA QUE EL GOBIERNO ENFRENTA UNA CRISIS ECONÓMICA CONTRAYENDO DEUDA, AGOTANDO RESERVAS E INCREMENTANDO EL DÉFICIT FISCAL. PIDE QUE SE ABRA EL DEBATE SOBRE LOS ALCANCES DE LA ECONOMÍA ILEGAL.

El economista Julio Alvarado no ahorra críticas a la política económica del Gobierno. Asegura que siguió los mismos pasos que la dictadura de Hugo Banzer e incluso que proporcionalmente los superó. En este diálogo con OH! remarca los riesgos de un excesivo endeudamiento y una grave dificultad para asumir medidas urgentes. 

OH!: ¿Está Bolivia en crisis económica?
Tenemos los siguientes datos: ya vamos por el tercer año con déficit fiscal y que se va incrementando. En 2017 puede que lleguemos a un 8 o 10 por ciento de déficit fiscal, un indicador que ya debe preocupar mucho. Luego, nuestras exportaciones cayeron en más de una tercera parte, sea hidrocarburos, construcción, agricultura, minería, etc. Tercero, nuestras Reservas Internacionales Netas también cayeron en más de un tercio. Entonces, si todo eso va cayendo, ¿cómo es posible que la economía boliviana siga creciendo?

No hay explicación lógica. Las autoridades atribuyen el crecimiento a “la demanda interna”. Pero entonces hay que preguntarse: ¿qué sustenta la demanda interna? ¿De dónde viene ese dinero si los sectores están deprimidos, si se están contrayendo? Entonces, habrá que hablar de aquello de lo que no se ha querido hablar en estos años. Hagamos un estudio serio sobre la economía del circuito coca-cocaína para ver cuál es su peso. Porque si todo se cae y seguimos creciendo, entonces hay otros sectores que hacen que esta pérdida de los sectores formales no repercuta en la población. No solo ello, sino que además son sectores que tienen un peso específico muy fuerte y permiten que la economía nacional crezca.

OH!: ¿No entra en ese crecimiento la adquisición de deuda con la que acuñan esos bajones en las exportaciones y demás?
La deuda es otro de los escándalos de este Gobierno. Cuando Evo Morales asumió el poder, la deuda real del país era de 1.830 millones de dólares. En papeles la deuda era de 5.000 millones de dólares, pero en papeles, porque hasta el año 2005 ya se había negociado la condonación. Y nos condonaron alrededor de 3.100 millones de dólares. Pero en este momento, hemos pasado los 12 mil millones de dólares de deuda.

OH!: El Gobierno señala que son menos, algo así como 8.000 millones de dólares.
Es porque el Gobierno calcula como quiere. Nos dice: “Sólo tenemos 8.200 millones de deuda”. Evidentemente, pero ésa es sólo la deuda desembolsada, el dinero que ya nos han entregado. Pero hay que añadir todavía la deuda que no se les ha desembolsado. Eso ya está firmado, oleado y sacramentado y suma alrededor de 3.800 millones de dólares. Con eso superamos los 12 mil millones  y todavía hay que sumarle la deuda interna, y entonces sobrepasamos los 16 mil millones de dólares. Ésa es la realidad, Bolivia ya debe más de 16 mil millones de dólares.
Por eso cuando dicen que nuestra economía está bien, uno se pregunta: ¿qué está bien? Si hay más deuda, más déficit, menos exportaciones y hasta nuestras importaciones han caído, entonces, ¿qué está bien? No hay lógica, salvo que estemos viviendo de la economía ilegal.
Es una deuda récord, la más alta de nuestra historia.

OH!: Entonces la relación deuda frente a Producto Interno Bruto (PIB) también ya constituye indicador de crisis, ¿no es así?
Claro, los organismos internacionales señalan que cuando la deuda supera al 50 por ciento del PIB ya hay que preocuparse. Si llegamos a los 16 mil millones de dólares, entonces hemos superado ya 50 por ciento de nuestro PIB.      

Claro que alguien dirá que EEUU o Japón tienen deudas superiores al 50 por ciento de su PIB o mucho más, pero son potencias donde todo el mundo quiere ir a invertir. En cambio nadie se está peleando precisamente por venir a invertir a Bolivia, ni mucho menos.

OH!: Y en ese escenario de deterioro marcado, ¿se puede prever cuándo se vendría un colapso si no se corrige el rumbo de la economía boliviana?

Es, por ahora, muy difícil. Actualmente tenemos cerca de 9.500 millones de reservas internacionales que el Gobierno seguramente se las va a gastar para que no sintamos la crisis. Ahora no se siente la crisis porque el Gobierno está metiendo dinero en base al endeudamiento y las reservas. Es una de las formas con las que está amortiguando, forma que, eso sí, no alcanza para el crecimiento.

Todo dependerá de los precios del petróleo, de los minerales, de la soya y también de la lucha contra el narcotráfico en América Latina. De hecho, los países vecinos, Brasil, Perú, Argentina, Chile, están muy preocupados con el tema narcotráfico y el papel que está jugando Bolivia en ese escenario. Pero en suma, de esos factores dependerá cuán rápido el Gobierno gasta las reservas, nos endeuda más. De eso dependerá cuándo el ciudadano empiece a sentir la crisis, aunque algunos sectores ya la están sintiendo.  

OH!: El Gobierno ha proyectado como alternativas de ingresos  los proyectos hidroeléctricos para exportar energía y la explotación del litio. ¿Cree que eso amortiguará el bajón en algún momento?
En el litio ya se han gastado más de 800 millones de dólares y hasta ahora no hay ningún resultado, es una inversión perdida. Luego, se habla de proyectos y más proyectos, por ejemplo en las hidroeléctricas. Pero vemos que hasta las empresas constructoras se están escapando, como en el caso de Miguillas.

Decir que se invertirá 5.000 u 8.000 millones de dólares no se ha reflejado en mejores ingresos. El caso de la planta de urea y amoniaco, se dice que se concluirá este año, pero no se ha construido el tren para transportarla. ¿Entonces en qué la sacarán? ¿En burros?

¿Hay mercados para esa producción? Y, peor aún, ¿tenemos gas para alimentar esa planta? ¿Siquiera se ha construido un gasoducto que llegue a la planta?

OH!: Pero ya se ha firmado acuerdos con algunos estados brasileños para la venta de combustibles y urea.

Son simplemente cartas de buenas intenciones, no son negocios reales consumados.

OH!: ¿Qué medidas considera que se deben asumir para frenar este bajón económico?

El que el Gobierno ya haya lanzado un plan de generación de empleos demuestra que ellos se dieron cuenta de la gravedad de la situación. Pero hacen falta otras medidas que técnicamente son fáciles de aplicar, pero el riesgo serían sus impactos sociales. Por ejemplo, variar el tipo de cambio ya es una necesidad. Pero para una medida así el ciudadano tendría que tener confianza en sus autoridades y en sus políticas.

En esos casos se puede tomar muchas medidas importantes. La gente sabe que, aunque las medidas sean duras, se las están tomando responsablemente. Pero en Bolivia nos han faltado demasiadas veces a la verdad. Recuerde que, en este tiempo nomás, nos dijeron que estábamos blindados, que nuestra economía estaba blindada y no iba a sufrir nada. Entonces la gente no confía en las autoridades. Hay que devaluar, ¿pero será factible? Se ha acostumbrado a los ciudadanos durante 6 años a que el tipo de cambio es inamovible. No sabemos qué tipo de reacción podría crear la devaluación de apenas un punto.

OH!: ¿Cómo están respondiendo al escenario de crisis global los países vecinos?
Bueno, todos los vecinos ya han devaluado sus monedas. La llegada de Donald Trump al poder ha fortalecido al dólar, está cada día más fuerte. Entonces los países vecinos decidieron devaluar sus monedas. Eso nos afecta porque sus productos empezaron a ingresar a Bolivia y a afectar a nuestros productores. Por ejemplo, el azúcar argentina y brasileña ingresa y hasta la están embolsando en sacos que tienen marcas locales. Eso al margen de la terrible competencia del contrabando en general.

Los vecinos también empezaron a reducir sus gastos, algo que acá no pasa, sino incluso todo lo contrario. Se está echando más dinero al mercado, ¿y con qué respaldo? Es una política muy peligrosa porque aumentan el déficit, disminuyen las reservas e incrementan la deuda. En ese marco, la pregunta es: ¿hasta cuándo podremos aguantar?
OH!: Hay quienes aseguran que la situación se parece a la que asumió el primer gobierno de Hugo Banzer, ¿está de acuerdo con ellos?

La política de Banzer fue replicada por el gobierno de Evo Morales: altos precios de materias primas, despilfarro y endeudamiento externo exagerado. Y eso que la proporción de endeudamiento de Banzer fue cuatro veces más sobre lo recibido, de 1.500 a 4.500 millones de dólares. El actual gobierno ya nos endeudó más de seis veces, de 2.000 a 12.000 millones. Y eso tendremos que pagarlo en algún momento.

Perfil
Julio Alvarado
Julio Alvarado estudió en la desaparecida República Democrática de Alemania. Allí obtuvo su licenciatura y maestría en economía política. Ejerce y ha ejercido la cátedra universitaria en universidades como la Mayor de San Andrés, Católica, Univalle y René Moreno, tanto en pregrado como en postgrado. También fue funcionario del servicio diplomático durante más de 20 años.

lunes, 15 de mayo de 2017

genial de parte del autor Julian, recordar la historia de la Bastilla con la cabeza del gobernador clavada en una lanza. debe recordar Maduro que lo de Venezuela es una Revolución, en la cual el pueblo caraqueño se jeuga la vida, aunque Maduro parezca no estar enterado y se pone al habla con las vacas, además de pajaritos...parece un pueblo abandonado. la situación es por cierto preocupante.


Mientras Venezuela arde


Julián Schvindlerman

Los venezolanos están abandonados. Abandonados por un Papa populista que les ha dado la espalda. Abandonados por los líderes latinoamericanos, que desoyeron los llamados urgentes de Luis Almagro para aplicar la Carta Democrática en la OEA

A Nicolás Maduro le vendría bien tener a mano un moderno duque de La Rochefoucauld. A él se dirigió el rey Louis XVI al anochecer del 14 de julio de 1789 con una simple pregunta: “¿Es esto una revuelta?”.

Aquella mañana parisina había comenzado con el ataque popular a la prisión de la Bastilla; en horas de la tarde, la multitud desfiló por la ciudad con la cabeza del gobernador clavada en una lanza. Respondió entonces el duque: “¡No, señor, es una revolución!”. No estoy seguro de que el país caribeño haya entrado ya en esa fase irreversible de su estadio histórico, pero la imagen de una estatua de Hugo Chávez tirada al suelo por una turba en Rosario de Perijá, próxima a Maracaibo, bien podría ser un presagio iconográfico de los tiempos políticos por venir.

El presidente de Venezuela no parece estar enterado del dramático momento que está atravesando el país. Sordo a los reclamos de su pueblo, está abierto sin embargo a platicar con animales. Durante una reciente visita a la Expo Venezuela Producción Soberana, dialogó con vacas, micrófono en mano. “Convoco desde ya a la Constituyente, quiero que voceros y líderes y productores del campo sean próximos diputados y diputadas de la Constituyente” dijo Maduro mirando fijamente a los mamíferos. “¿Me van a acompañar? ¿Me van a apoyar en la Constituyente?” indagó antes de marcharse, sin obtener respuesta.

Hay que ver el video para creerlo. Ya sabíamos que conversaba con pajaritos. “Les voy a confesar que por ahí se me acercó un pajarito, otra vez se me acercó y me dijo que el comandante estaba feliz y lleno de amor de la lealtad de su pueblo”, declaró el Presidente durante un acto en Sabaneta, ciudad donde nació Chávez.

El pueblo venezolano está desesperado. No tiene alimentos para sobrevivir, ni medicinas para curarse, ni dinero que valga ante una inflación galopante, ni seguridad policial para resguardarse de los criminales, ni un parlamento que pueda garantizar sus derechos, ni una corte de Justicia que intervenga en su favor. Los venezolanos están desahuciados, oprimidos y desconcertados. Y no menos grave, están abandonados. Abandonados por un Papa populista que les ha dado la espalda. Abandonados por los líderes latinoamericanos, que desoyeron los llamados urgentes de Luis Almagro para aplicar la Carta Democrática en la Organización de Estados Americanos (OEA) cuando se estaba a tiempo. Abandonados por la izquierda de limusina —Sean Penn, Oliver Stone, Michael Moore— que, ocupada como está militando contra Trump, se ha olvidado del adulado proyecto bolivariano.

Venezuela es primero un problema latinoamericano y después hemisférico. Sin embargo, ha sido Estados Unidos, y no los países latinoamericanos, quien ha estado imponiendo sanciones contra el régimen de Caracas. Comenzaron con Barack Obama en el 2014, tras la sangrienta represión de las marchas opositoras que dejaron 43 muertos y cientos de heridos. Luego Washington congeló los bienes que tenían en Estados Unidos funcionarios venezolanos vinculados con la represión y les anuló sus visados. En el 2015, Estados Unidos declaró a Venezuela una “amenaza a la seguridad nacional” y amplió las sanciones. Tras asumir el mando, Donald Trump continuó esta política. En febrero acusó y sancionó al vicepresidente Tareck El Aissami de ser un narcotraficante, y este mes anunció nuevas sanciones ni bien Maduro llamó a reemplazar la Constitución.

Ninguna nación latinoamericana puede ni remotamente mostrar un accionar semejante. Todo lo que pueden hacer es convocar a reuniones urgentes, emitir comunicados, respaldar a Francisco cuando desde Roma insta (otra vez) al diálogo, y mostrarse compungidos por el destino trágico de los venezolanos. ¿Acciones concretas? Muy poco. El secretario general Luis Almagro intentó movilizarlos, sacarlos de su sopor diplomático, forzarlos a hacer algo. En vano. Aun con Dilma Rousseff, Rafael Correa y Cristina Kirchner fuera del sillón presidencial, y con una nueva camada de líderes no populistas en varios gobiernos de la región, las naciones latinoamericanas no han hecho nada tangible para alivianar el padecimiento del pueblo venezolano. Hasta el Parlamento Europeo, desde Estrasburgo, aprobó al menos diez resoluciones de condena contra la represión y la violación de libertades del régimen de Caracas.

Eso es lo más lejos que han llegado las “naciones hermanas” en la OEA: han repudiado públicamente al gobierno caraqueño. Prestas para el comunicado de protocolo y la declaración conjunta de rigor, las naciones de América Latina no han hecho, hasta el momento, mucho más que eso por los venezolanos. Ofendido incluso ante este minimalismo diplomático latinoamericano, Maduro sacó a Venezuela de la OEA dando un portazo. Cuesta imaginar una situación más vergonzante para la región.

jueves, 11 de mayo de 2017

Arturo Murillo Senador del Estado Pluri, se refiere a la Subcomisión de DDHH del Parlamento Europeo que visitó Bolivia durante varios dias, de sus conclusiones que Bolivia corre el riesgo de caer en una autocracia, Evo copó los poderes e hicieron desaparecer "la separación de esos poderes". se refirieron a la situación de la prensa, de la oposición de periodistas perseguidos o despojados de sus medios para no criticar a Evo,


El MAS tras los pasos del régimen chavista para no rendir cuentas

Sin anestesia

Arturo Murillo

Cinco miembros de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo visitaron Bolivia, los días 18 a 21 de abril, y constataron la preocupante situación de la democracia boliviana, tras la reunión con el canciller Fernando Huanacuni, principales autoridades de la Asamblea Legislativa, representantes de 20 ONG y dirigentes de partidos políticos. El 3 de mayo, en la presentación del informe ante la entidad europea, dos europarlamentarios aseguraron que Bolivia corre el riesgo de caer en manos de una autocracia; el régimen de Evo Morales y sus partidarios que coparon los poderes públicos y, prácticamente, hicieron desaparecer la separación de poderes.

El eurodiputado Christian Dan Preda, presidente de la Comisión, quien visitó Bolivia, fue muy elocuente y contundente; él ya no habló del gobierno boliviano sino del “régimen” concepto que comúnmente se usa para referirse a gobiernos autoritarios y dictatoriales.

Los partidos de oposición, los diputados y senadores elegidos por voto popular hace tiempo  denunciamos que el gobierno democrático del MAS está rumbo a convertirse en una dictadura, como la que está viviendo Venezuela, pero varios de los medios de comunicación sometidos por el gobierno con millones de bolivianos mediante la publicidad están callando persistentemente las voces de alerta, a la vez varios medios independientes están siendo asfixiados económicamente por el régimen del MAS y estigmatizados de mentirosos, por lo que son castigados e excluidos de recibir la publicidad gubernamental, según reporte de Los  Tiempos https://shar.es/1FKEBy

Sin embargo, “el sol no se puede tapar con un dedo”, el grupo de diputados europeos tuvo que hacer la denuncia a nivel internacional sobre recrudecimiento de la democracia boliviana. El gobierno de Evo Morales acudiendo a la prédica “revolucionaria” y un barniz indigenista está en proceso de implementación de un poder absolutista, las consecuencias son centenares de exiliados, algunos periodistas encarcelados y perseguidos, líderes de partidos políticos enjuiciados y amedrentados constantemente por la justicia. Lo peor es que, el régimen de Morales empezó a perseguir a los ciudadanos que denuncian y manifiestan su rechazo a la corrupción en las redes.

En palabras del eurodiputado Dan Preda, el gobierno de Evo Morales “es un régimen que tiene una retórica revolucionaria pero su ‘revolución’ no va muy bien con la defensa de los derechos. Las ONG están muy preocupadas ante la forma en que el Gobierno se está comportando” (Página Siete, 7 de mayo, 2017).

La situación crítica de la democracia y de los derechos humanos en Bolivia se agravará ante la salida de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), que concluye su labor este año y el gobierno del MAS adelantó que no renovará el acuerdo con el organismo multilateral para que continúe trabajando y velando los derechos fundamentales en nuestro país. El excanciller David Choquehuanca advirtió que el “país no necesita oficina de DDHH”, registrado en http://correodelsur.com/politica/20170507_el-pais-no-necesita-oficina-de-ddhh.html

Sencillamente, al régimen de Morales le conviene que la OACNUDH salga de Bolivia con el fin de tener la vía expedita para endurecer la persecución y encarcelamiento de ciudadanos, periodistas y políticos de la oposición críticos y contestarios; sin la presencia de vigilantes imparciales de derechos humanos y políticos, el MAS seguirá por el camino del dictador venezolano Nicolás Maduro, a pesar del intento de la OEA que busca mediar y evitar la masacre de ciudadanos, quienes son atacados con tanquetas, armas de fuego y gases por la “guardia bolivariana” y grupos para-estatales chavistas. El régimen venezolano decidió salirse del organismo americano para seguir asesinando a quienes pidan nuevas elecciones.

De acuerdo a los datos de El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) hay más de 800 bolivianos que han pedido refugio por la persecución política del gobierno de Evo Morales.

Algunos medios de comunicación denunciaron que la administración de Morales carga en la espalda más de 70 muertos en diferentes circunstancias y acciones políticas, desde los fallecidos en Calancha, la muerte del estudiante Cristian Urresti en Cochabamba, Porvenir, dos jóvenes colonizadores ultimados con arma de fuego en Caranavi, mineros muertos a bala en protestas el año pasado y otros, en las que no se hicieron justicia.

Actualmente, la totalidad de los líderes de la oposición están enjuiciados políticamente, al igual que algunos periodistas críticos al régimen están perseguidos sino echados de sus fuentes laborales, por influencia del gobierno del MAS.

La situación de los derechos humanos en Bolivia está ingresando a un período crítico, el Defensor del Pueblo, elegido por el MAS, calla y se hace de la “vista gorda” de los abusos del Gobierno. ¿Por qué persigue el régimen de Evo Morales? La respuesta es simple, el masismo está en camino de acabar con quienes denuncien, rechacen y resistan la perpetuación en el poder porque la re-re-reelección de Morales es un asunto de vida o muerte para los masistas con el objetivo de evitar la rendición de cuentas sobre el despilfarro de la economía, los hechos de corrupción, la impunidad de los autores de las muertes, los abusos a indígenas y discapacitados y la persecución política-judicial.

Además, la nueva oligarquía masista impulsa la re-re-reelección para que sus clanes familiares de los ministros Arce,  Martínez, Montaño y otros jerarcas azules sigan encaramados en la “miel del poder” y succionando jugosos salarios, no por méritos sino por favores políticos, en los ministerios y otras entidades hasta 2025. Quieren seguir beneficiándose del Estado, si es necesario acudiendo a la autocracia o la dictadura, como en Venezuela.

Por todos los antecedentes, debemos hacer prevalecer la decisión soberana del 21F y cuidar la debilitada democracia, no es casual que el gobierno del MAS haya elegido como Defensor del Pueblo a un exfuncionario suyo y deje salir a OACNUDH de Bolivia.
Senador de la República

domingo, 23 de abril de 2017

Willy Camacho escribe sobre "la bravocunada del vice" que se considera muy macho y desafía a los líderes de la oposición a debatir con él, sobre todos los temas. dos temas ocupan a las personalidades firmantes La Unidad y la Democracia, no les falta humor a Willy para matizar su texto.

Hace poco más de una semana, exjefes de Estado y líderes opositores se reunieron para emitir un pronunciamiento conjunto, en el que, entre otros aspectos, expresan su rechazo a la persecución contra políticos que no son afines al MAS. Además, demandan que se respete el resultado del referendo del 21 de febrero, en el que  la mayoría de la población se opuso a una nueva postulación consecutiva del presidente Evo Morales.

El documento fue suscrito por los expresidentes Carlos Mesa y Jorge Quiroga; el exvicepresidente Víctor Hugo Cárdenas; el jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina; el jefe del Movimiento Demócrata Social, Rubén Costas; y el de Soberanía y Libertad, Luis Revilla. 

Es decir, por primera vez se produjo un acercamiento entre líderes opositores para expresar una posición común respecto a las acciones del gobierno del presidente Morales, lo cual, obviamente, ha generado reacciones en las filas oficialistas.

Para empezar, el diputado Javier Zavaleta arremetió contra Carlos Mesa, a quien le "aconsejó” renunciar a la vocería de la demanda marítima, ya que, según él, Mesa estaría en un afán electoralista y adelantando su posible candidatura. Como de costumbre,  los masistas confunden gobierno con Estado, pues Zavaleta cree que si el señor Mesa critica al Gobierno está atentando contra el Estado y, por lo tanto, debe alejarse de la vocería. 

 Sin embargo,  no toma en cuenta que tanto Mesa como otros exmandatarios han manifestado públicamente su respaldo a las acciones legales emprendidas por el Estado boliviano en lo concerniente al tema de nuestro enclaustramiento marítimo, pese a las profundas diferencias políticas internas que sostienen con el Gobierno nacional.

Por otra parte, resulta gracioso,  por decirlo de algún modo, que Zavaleta, quien se hizo famoso por un hecho de transfugio, pretenda dar consejos de cualquier tipo a un exmandatario de la talla de Carlos Mesa, que, pese a todos sus defectos, ha mantenido un conducta intachable y compromiso indiscutible con el país.

Ni qué decir sobre los dichos de otros oficialistas, como los del diputado Montaño, que al parecer ha descubierto la forma de volver de entre los muertos, pues sin la menor duda ha afirmado que está dispuesto a ofrendar nuevamente su vida para defender el proceso de cambio. Claro, no ha explicado cómo se puede ofrendar la vida dos veces ni tampoco por qué está dramatizando tanto ante un sencillo comunicado de líderes opositores, quienes, por lo demás, y según las declaraciones del oficialismo, no tienen plan de país ni propuestas sólidas. 

Entonces, ¿por qué se ha revuelto el avispero con un primer acercamiento de la oposición?
Sospecho que, pese al ninguneo general del MAS, el comunicado de los opositores sí les preocupa bastante, pues si el acercamiento va avanzando, puede concretarse en una acción electoral que representaría un gran dolor de cabeza para el candidato oficialista, incluso si éste vuelve a ser don Evo Morales. 

Por eso, y antes de que las cosas crezcan, el vicepresidente Álvaro García Linera retó a los seis firmantes a debatir sobre cualquier cuestión, concediéndoles la ventaja de que él estaría solo contra todos. Y como don Tuto Quiroga aceptó el reto, la ventaja se convirtió en condición: el Vice aclaró que debatiría con los seis al mismo tiempo, no uno por uno, para que después no le puedan decir que es un abusivo. O sea, o están los seis o no hay debate.

Bueno, nadie le dirá abusivo, pero seguramente sí se le puede calificar de bravucón, y no faltará quien lo acuse de cobardía. Me quedo con lo primero, pues don Álvaro quiere demostrar que es todo un machote, capaz de sopapearse con los seis capos del frente y salir victorioso. 

No vacila en asegurar que puede discutirles sobre cualquier tema, dando a entender que posee inteligencia y conocimientos privilegiados, infinitamente superiores a los de sus rivales.
 
Bravuconería, ni más ni menos.

Es que los bravucones están de moda en el mundo. Trump ordena que se detone "la madre de todas las bombas”, para demostrar que puede bombardear el país que le dé la gana sin pedir permiso a nadie. Luego, su colega ruso, Vladimir Putin, decide no quedarse atrás y dice que él podría usar "el padre de todas las bombas”. Y el sociópata norcoreano saca a las calles su poderío bélico, insinuando que no se arruga ante nadie. Lógicamente, él no tiene por qué arrugarse, pues, en definitiva, si se llega a la guerra, quienes combatirán serán otros, nunca los líderes, nunca los bravucones que azuzan las pasiones populares.

De similar modo procede don Álvaro, dándoselas de machote, de gallito pisador, pero, a diferencia de los tristemente célebres líderes de EEUU, Rusia y Corea del Norte, García Linera se queda en la bravuconada oral y deja en evidencia que no pretende llegar a nada más que eso. 

Imagino que conoce sus propios límites, y debatir sobre especialidades distintas con personas que no son piojos tuertos podría resultar contraproducente para su imagen, que es, además, la única con nivel intelectual dentro del equipo masista.

En tal sentido, el comunicado de los líderes opositores no sólo ha traído la moda de los bravucones a Bolivia, sino que también ha despertado temores que el MAS no sentía hace más de una década.

martes, 18 de abril de 2017

el autor sostiene que "el cáncer del castrismo está haciendo metástasis en los regímes de Maduro, Evo, Ortega y Correa y contaminando a dirigentes del hemisferio". Pedro Corzo se sorprende que algunos tratan o disimulan ante el castrismo su real significado en el estado político social del continente.


Las metástasis del castrismo


Pedro Corzo

En cierta medida es un tema recurrente, un asunto que se aborda con relativa frecuencia, pero nunca lo suficiente, y es que muchas personas, en particular dirigentes políticos y militares, también intelectuales, prefieren ignorar conscientemente que el tumor político-social que facilitó el establecimiento en el continente de gobiernos autocráticos de claros perfiles populistas que se identifican con el marxismo, o algunas de sus coloridas variantes tropicales, fue la dictadura de los hermanos Fidel y Raúl Castro.

Aunque Cuba está regida por una dictadura dinástica dura y cruda, las democracias americanas y los organismos regionales tienen hacia el régimen de La Habana una actitud complaciente y de indulgencia absoluta. Un número importante de personalidades prefiere ignorar, al menos públicamente, los perjuicios que el castrismo ha causado a Cuba y al resto del continente.

Peor aún, hay quienes se felicitan por sus excelentes relaciones con representantes de la dinastía insular y no faltan quienes se retratan con los Castro y sitúan la fotografía en los lugares más visibles de su residencia, como advirtió un amigo cuando visitó en Caracas, hace varios años, a un general venezolano, contrario al chavismo, abrazado a Fidel, en momentos que se apreciaba la intervención castrista en el gobierno del comandante golpista.

El Gobierno cubano, desde 1959, favoreció la subversión con el fin de que el sistema imperante en la isla se extendiera a todo el continente. Recurrió a la fuerza en todas sus expresiones, a la vez que desarrollaba una política clientelar con la que, por medio de numerosos favores, intimidación y chantaje, adquiría servidores incondicionales o al menos la colaboración de los llamados “compañeros de viaje”.

El castrismo, en primera instancia, buscó asociados que se identificaran ideológica y políticamente con su proyecto, pero no descuidó militares que por diferentes motivos eran potenciales aliados; de ahí su fuerte coalición con el general peruano Juan Velasco Alvarado y los generales panameños Omar Torrijos y Manuel Antonio Noriega, sin pasar por alto sus complicidades con la Junta Militar Argentina, en particular, cuando esta fue presidida por el general Leopoldo Galtieri.

Si difícil es aceptar que muchos no son capaces de apreciar el aura de mentiras y fantasías que envuelve al totalitarismo cubano, todavía lo es más que, a pesar de su anacronismo y sus innumerables fracasos, el cáncer del castrismo fuera capaz de hacer metástasis en los regímenes de Nicolás Maduro, Evo Morales, Daniel Ortega y Rafael Correa, y de tentar y contaminar a algunos otros dirigentes del hemisferio.

Hay un aspecto que debe ser mencionado que sin dudas ha tenido una particular importancia en su capacidad para ejercer una atracción fatal sobre sus seguidores, la marcada enemistad del régimen de La Habana con Estados Unidos. Aquellos que sienten desprecio y hostilidad hacia la política y la sociedad estadounidenses encontraron en el régimen castrista un aliado dispuesto a patrocinar posiciones contrarias a las disposiciones de Washington.

El olvido de la relevancia del totalitarismo castrista se pudo constatar recientemente en un acto público que se efectuó en Miami, hace unas pocas semanas, en el que coincidieron varios altos oficiales militares en condición de retiro de cuerpos armados de diferentes países del hemisferio.
Espontáneamente se reunieron. Conversaron animadamente sobre los problemas que habían generado para las democracias latinoamericanas los autócratas que gobernaban diferentes países del continente y la amenaza que se cernía sobre el resto de los países democráticos.

Se habló, en primer lugar, de Venezuela, después, de Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y hasta de lo que podía acarrear para Colombia un acuerdo de paz con impunidad que le facilitaba a la narcoguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) acceder al Gobierno y desde allí generar todavía más conflictos sociales y políticos.

Lo notable e inexplicable fue que ninguno de esos militares aludió a Cuba, desconociendo, tal vez inconscientemente, la histórica verdad, que la isla está gobernada desde hace 58 años por un gobierno subversivo que apoyó y sirve de sostén político y policial a los mismos gobiernos que ellos estaban cuestionando y que determinó que tuvieran que abandonar sus respectivos países.

jueves, 13 de abril de 2017

vuelve Susana a la acción vicepresidencial destinada a confundir y ningunear al intelecto, Sartori que acaba de morir en toda su sapiencia juzgó a García Linera y su "lumpen intelligenzia" que en suma ha hecho de "la corrupción su modus operandi".




Del “homo videns” al “homo cretinus”

Susana Seleme Antelo

  “La política caliente, intensa, combativa, apasionada, ideológica, excluye la política tranquila, la política que pacifica los conflictos y somete la fuerza al derecho.” Giovanni Sartori. Elementos de teoría política.


Esa política pendenciera de palabra y obras, de confrontación y combate permanentes, represiva y violenta, como la que practica el régimen de Evo Morales en Bolivia, Nicolás Maduro en Venezuela y otros cercanos o más lejanos, poco tiene que ver con el homo sapiens como ser racional.


En criterio del italiano Giovanni Sartori, fallecido el pasado 4 de abril 2017, tampoco con el zoom politikón con el que Aristóteles definió la concepción griega de la vida, que hacía de la polis la unidad constitutiva y la dimensión completa de su existencia. Sartori fue un intelectual que estudió y teorizó sobre la democracia, la sociedad abierta, el equilibrio de los poderes del Estado, la institucionalidad política, la opinión pública, la comunicación y la información.


Su obra, de imprescindible lectura sobre la democracia, fue desechada por el Vicepresidente boliviano, pues “sus textos no aportan a la comprensión de lo que pasa en Latinoamérica”. (Brigada cultural Ciudad de México. Octubre 2015). En palabras del propio Sartori, me asiste el derecho a pensar al ‘Vice’ como una “Lumpenintelligencia”, sobreexpuesta a los medios, que ha encontrado en la revolución mediática el terreno para que se desarrolle un “pensamiento insípido, en un clima de confusión mental y crecientes ejércitos de nulos mentales,” con justicia secuestrada por el poder abusivo, autoritario y populista. En opinión de Sartori, ello ha sucedido merced a la administración de los medios de comunicación “por la subcultura, como un instrumento de autopromoción que comunican obsesivamente y sin descanso qué tenemos que comunicar”, como Televisión Boliviana y otros canales.


Con su libro Homo Videns. La sociedad teledirigida (1998. Taurus, Buenos Aires), Sartori reflexiona sobre el poder de la televisión en las sociedades modernas, y sobre los peligros de su exposición exhaustiva. La radio, los libros, los periódicos y el teléfono eliminaron distancias antes que la televisla  de visa culturaly el pensaminro abstracro, pero no menoscabaron la comunicación lingüística del homo sapiens y sus elementos simbólicos: lengua, arte, cultura, mito y religión. Sin embargo, la supremacía de la imagen de lo visible sobre la inteligencia y el pensamiento abstracto, empobrece su aparato cognitivo y lo convierte en un animal solo vidente. En Homo videns, Sartori afirma que el hombre que solo entiende aquello que ve, es incapaz de manejar conceptos abstractos, y ha evolucionado hasta convertirse en “homo cretinus”.


En una entrevista (La Nación, Buenos Aires, junio 2016) señaló que hubiera preferido titular su libro “Del homo videns al homo cretinus.” Así, para Sartori, la capacidad de abstracción de una idea se “interrumpe”, por lo visual, pues “produce imágenes que anula los conceptos y atrofia toda nuestra capacidad de entender”, pues la televisión entretiene, divierte y relaja. Es decir, cultiva el ‘homo ludens’, el lúdico. De él surge el homo videns “que sólo entiende lo que ve con sus ojos; si algo no se puede ver, para él no existe. El homo videns es un hombre que ve encuentros deportivos, que ve pornografía, que ve los mensajitos que le mandan... así, todo el pensamiento liberal-democrático no es visible con los ojos, pues se trata de una construcción abstracta.”


De ahí, la superficialidad de casi todos los programas de televisión, incluidos los de información de noticias, el condicionamiento de los procesos electorales, la elección de candidatos, las batallas electorales, los sondeos y encuestas, y “la forma de ayudar a vencer al vencedor”. En suma, la formación de la opinión pública. Así aparecen los discursos vacíos, la vídeo-política, la tele-democracia, el vídeo-poder y los populismos que obstaculizan “a la buena política”.


Este análisis condujo a Sartori a sentenciar que la televisión “se exhibe como portavoz de la opinión pública, que en realidad es el ‘eco de regreso de la propia voz… se puede estar informadísimo de muchas cuestiones, y a pesar de ello no comprenderlas.” Se trata, escribió, de procesos que conllevan tanto a la subinformación, que empobrece la notica o la reduce en exceso, como a la desinformación que es la noticia falseada, distorsionada, que induce al engaño, pues ignora el principio de toda convivencia cívica: “oír a la otra parte”.


El exabrupto del Vice cuando dijo que ya no se debe leer a Sartori, se produce porque el intelectual italiano desnudó su lumpenintelligencia, como haber dicho que “el sol se esconderá y la luna se escapara” si no votamos por Morales. Y también porque el régimen no podrá explicar los Bs. 300 MM –más de $us 40 millones- que gastaron desde 2011 solo en transmisiones de partidos de futbol y entrega de obras de Evo Morales, en escandaloso culto a su persona. (Página Siete, 4.IV.2017).


La buena noticia, que quizás sí supo Sartori, es que no toda la sociedad boliviana es cretina. Por eso no acepta ‘la mala política’ del régimen que ataca a la democracia, mantiene presos y exiliados políticos, conculca la libertada de prensa, y ha hecho de la corrupción su ‘modus operandi-vivendi’. Por eso Bolivia dijo NO en 2016, y sigue diciendo NO al impulso continuista de re-re-reelección inconstitucional de Morales en 2019.
















viernes, 31 de marzo de 2017

el Régimen copia de Castro al inicio de "su reinado" cuando la intelectualidad vivió embelesada con el modelo, invita a intelectuales con todos los gastos pagados, a visitar Bolivia y asistir a los "actos oficiales" con cuya presencia propagandea su Gobierno. Manuel Castells experto en redes sociales ha sido utilizado por García Linera.

La frase del título es, sin duda, contundente. Así reafirmó, con una sencillez aforística, Manuel Castells, el quinto académico de las Ciencias Sociales más citado del mundo y el académico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) más citado del planeta.

Invitado por la Vicepresidencia del Estado Plurinacional para dictar una conferencia magistral sobre las últimas tendencias de la globalización, el notable sociólogo español agitó el “campo académico” en nuestro país. Como era de esperar, la ilustre visita, provocó inusitada atención en diversos medios de comunicación. En una sugestiva entrevista (El Deber, 16 de marzo) reafirmó en su calidad de conspicuo investigador las plataformas digitales, aquella tesis que da cuenta de la contemporánea importancia de las redes sociales en los resultados y el destino de las contiendas políticas. Según Castells, los movimientos sociales que se forman en las redes, al convertirse en agentes de cambio que buscan transformar el orden establecido, tienen la capacidad de derrocar gobiernos.

Curiosamente, en Bolivia eso se comienza a observar en el campo de las redes sociales. Aunque, claro, irónicamente, esto no fue constatado por Castells quien, al parecer, tenía los ojos vendados. A lo mejor inducido por el oficialismo, no pudo apreciar que en las redes sociales de nuestro país se está gestando precisamente lo que él advierte. ¡Qué paradoja!

Sin horizontes claros, sin líneas discursivas y sin liderazgos visibles (características comunes de los movimientos sociales en las redes), en esos “sitios” se concentra la mayor y la más peligrosa oposición del régimen de Morales. En esos “sitios”, la falta de credibilidad del gobierno, del presidente y vicepresidente es alarmante. Cualquier declaración o aclaración del gobierno a través de las dos primeras autoridades o sus eventuales portavoces es ridiculizada sistemáticamente con una variopinta e irónica cantidad de memes.
Fue precisamente en las redes sociales donde se descubrió la “verdad de las mentiras” en varios sucesos, como el de Ernesto Fidel y el de “la cara conocida”, entre otros.  Ahí, por más esfuerzos que realicen, queda eunuco el régimen.  Como dice Castells: “el universo digital e internet, al ser una zona de comunicación autónoma, no se puede controlar”. En ese espacio, por lo tanto, nada se puede ocultar. Ahí se revelaron verdades cruciales que el gobierno ambiciona y quiere ocultar. En las redes circula la verdad, por ejemplo, de que casi el 95% de la hoja de coca cultivada en el Chapare tiene ilícito destino. Algo que seguramente, dicho sea de paso, desconocía Castells; pues solazado asistió a “la solemne proclamación de la ley de la coca”.

La frustración oficialista, en ese sentido, es dramática. La elite azul llora a moco tendido cuando los incontrolables opositores de la red tienen un éxito apabullante en las batallas simbólicas y digitales. En las plataformas digitales, la derrota de la deseada “única verdad” ha sido abrumadora.

Con un simple meme caen por la borda millonarios avisos de la propaganda pagada. Los memes, incluso, neutralizan la manipulación informativa de los medios controlados. Salvo esforzadas excepciones, los medios tradicionales, televisión y prensa escrita, están nomás bajo el rubro de publicidad contratada, sometidos a las líneas informativas del gobierno.

El “periodismo ciudadano” que con fuerte carga de opinión se va forjando en las redes, de a poco, va desplazando al periodismo tradicional. Estos “periodistas ciudadanos” comentan, conectan puntos, satirizan e ironizan, y con ello, inevitablemente, forman corrientes de opinión.

Como mencioné, vanos serán los esfuerzos cupulares del régimen en su intento de aplacar esa aguda y peligrosa oposición que se va gestando en las redes. Lo cierto es que, en “ese lugar”, donde ha quedado totalmente develada la oscura realidad, el régimen se descompone despidiendo nauseabundos olores.
 
El autor es profesor de la carrera de Ciencia Política de la Universidad Mayor de San Simón

lunes, 27 de marzo de 2017

Ovidio Roca realiza un excelente intento de describir el populismo que llama "albánico" por lo del ALBA, con las características de estos regímenes que luego de ganar el poder "por el voto" se aferran al mismo uñas y carne, no lo sueltan, porque en ello está su existencia.

La cultura liberal tradicional se adhiere a los valores de orden social, propiedad privada, familia y trabajo creativo; por lo general en un marco ético y religioso. Bajo esta concepción ideológica se busca garantizar un ambiente de seguridad jurídica que fomenta inversiones y fuentes de empleo y promueve la ejecución de programas de educación humanista, productiva, tecnológica en un Estado de Derecho.
 
El Populismo tiene varias acepciones; generalmente se lo aplica a las tendencias socialistas y fascistas totalitarias, pero por lo común está referido a todo aquello que se aparta de la democracia liberal.
En Latinoamérica más que definirlo conviene describir lo que hacen nuestros populistas, ya que en las últimas décadas y especialmente en los países de la Alba y de la blanca, venimos adoleciendo de un largo periodo de peste populista, durante el cual los movimientos castro chavistas han sido extremadamente creativos en el uso de la demagogia y la manipulación de las masas.
 
Pero lo que mayormente marca y caracteriza al populismo es que tiene como finalidad y objetivo el disponer y utilizar los recursos públicos para sus propósitos, produciendo con este su accionar un ambiente con déficit económico y de institucionalidad.
 
Ellos apuestan por el estatismo, multiplican la burocracia y lo primero que hacen es afirmarse en el poder de manera indefinida. Para ello conquistan a la población con ilusiones y prebendas, utilizando para esto la riqueza producida por otros, por lo que la gente rápidamente se acostumbra a estas promesas y eventualmente a recibir subsidios y bonos.
 
En este ambiente la cultura del riesgo y del trabajo desaparecen pues todo se lo espera del Estado, por lo que no se logra una estructura productiva extendida y competitiva lo que hace extremadamente difícil avanzar hacia una economía de mercado, con empresas productivas y trabajos formales.
 
El discurso populista es matizado dependiendo de la psicología de las masas de cada país. En Bolivia el discurso es fundamentalmente indigenista y en lo demás sigue el típico discurso demagógico; se adversa a la empresa privada formal y se reivindica el rol del Estado en favor de los intereses de las masas populares con ofertas de estatismo, seguridad y justicia social.
 
Utilizan los mecanismos democráticos, especialmente el voto, para obtener el poder y luego se olvidan de ellos y solo se ocupan de preservar el poder y mantener la hegemonía política a través de la “popularidad” ante las masas, con discursos y medidas  populacheras.
Se aplica el esquema del enemigo necesario; este es un mecanismo primordial, pues siempre tiene que haber un enemigo o una conspiración lista “para despojar al pueblo de sus conquistas y dividir el país”, esto deja al grupo de poder  con las manos libres para atacar a la oposición y lo hace de la mano del líder populista que salva y defiende al país.
 
Se aplican medidas contra la libertad de expresión, como la regulación de los medios de comunicación, su compra por los socios del gobierno o su supresión, seguido por el hostigamiento y encarcelación de comunicadores sociales y el amedrentamiento de la población.
 
En el plano económico, los populistas se dedican a estatizar empresas con el nombre de nacionalizaciones. Se establece la total regulación estatal de la economía y fundamentalmente se ocupan de centralizar los poderes públicos: legislativos, judiciales y electorales en el Ejecutivo y a éste en manos de una sola persona o grupo hegemónico.
 
Este tipo de procesos ya lo hemos vivido en Bolivia varias veces y hasta ahora nada aprendemos. El último de estos fue hace algo más de treinta años (1982-1985) cuando vivimos una dramática etapa de populismo que dejó pésimos recuerdos y una economía quebrada, pero ninguna enseñanza para evitar repetirla.
 
Durante ese periodo, en el país se desató una ola de anarquía, incertidumbre y paralización de la producción. En una euforia populista, miles de izquierdistas de todas partes iban y venían a participar del carnaval revolucionario, mientras las amas de casa y los trabajadores corrían de un lado a otro para buscar qué comer y comprar su dólar, antes que sus bolivianos difícilmente ganados pierdan su valor barridos por la inflación. La gente recibía su sueldo, su plata y corría a comprar dólares de los pichicos, comida, ropa, cualquier cosa con tal de deshacerse de los bolivianos que minuto a minuto perdían valor.
 
La gente miraba espantada tamaño desorden, esa terrible inflación llegó al veinte mil por ciento y el dinero para pagar sueldos y deudas públicas no alcanzaba, así es que se imprimían cada día millones de papeles y se añadían ceros. El tipo de cambio del dólar paralelo que el año 1982 era de 283 bolivianos, llego en el año 1985 a 1.050.000 bolivianos por un dólar, es decir  3.710 veces más alto.
 
Este desastre y la desesperación popular fue lo que permitió sin mayor oposición que Víctor Paz, un verdadero Estadista, aplique una receta de economía liberal y con eso salvo al país del desastre. El presidente Víctor Paz, puso orden en la economía y en los mercados, frenó la inflación y diseñó una política económica de mercado que condujo exitosamente al país por varios años, hasta que nuevamente recaímos en el populismo.
 
Estamos en víspera del desastre productivo que por ahora está enmascarado y atenuado por la plata de la coca y la cocaína, las que sustentan la economía informal y posibilitan el abastecimiento de la población. Se asegura que es gracias a los dólares de la coca, del suministro de bienes por el contrabando, más la arraigada mentalidad de dependencia y subsidios, que la gente aún no percibe los problemas que se avecinan. Quizá necesitamos llegar al desastre para que la gente reaccione y decida apoyar a un Estadista y no a un Populista.

miércoles, 22 de marzo de 2017

llamar a elecciones, única salida legal para terminar con tanta miseria, violencia y crimen en Venezuela cuyo presidente se empecina en no escuchar a los organismos internacionales que piden un retorno a la Institucionalidad.

La situación política y social de Venezuela no puede ser peor. Quien todavía esté convencido de que el régimen de Nicolás Maduro es una democracia, simplemente está tratando de esconder una realidad lacerante que conmueve al mundo. Es tal la desesperación de los grupos que sufren la persecución que algunos claman por un pronunciamiento del papa Francisco, quien hizo lo suyo para aportar al diálogo y ahora tal vez espera que los mecanismos legales y de poder comiencen a actuar como corresponde.

En el plano social el panorama es desolador. Los medios internacionales hacen reportes que muestran una situación de guerra, de hambre y escasez que solo sería admisible en alguna nación de la África Subsahariana y no en el país que es dueño de las reservas más grandes de petróleo y que hasta hace unos años intentaba montar un nuevo imperio en América Latina. La noticia del asesinato de dos militares a manos de un grupo de niños de la calle que los atacaron con salvajismo es la mejor expresión de lo que está ocurriendo en una Venezuela que va camino al caos y la crisis humanitaria.

La paciencia parece haber llegado al límite en los organismos internacionales que aplican una presión creciente para obligar al gobierno de Maduro a dejar la represión, abandonar las políticas abusivas y corruptas del chavismo y llamar a elecciones en la búsqueda de una salida pacífica al conflicto. La Organización de Estados Americanos no ha podido ser más clara cuando ha pedido la aplicación inmediata de la Carta Democrática que demanda proscribir al gobierno venezolano, someterlo a una serie de bloqueos y torniquetes con el objetivo de obligarlo a ceder y devolver las garantías constitucionales.

La reacción de Nicolás Maduro ha sido virulenta y ha actuado casi de la misma forma que les ha respondido a todos quienes han buscado la manera de tender puentes para evitar la confrontación. El Chavismo se ha peleado con España, con Argentina, entre otros, llevando al país a un aislamiento que perjudica especialmente al pueblo que sufre hambre y que muere todos los días por falta de medicamentos esenciales que ya no hay en las farmacias y supermercados.

El último en manifestar preocupación por Venezuela ha sido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha mencionado el caso en varias ocasiones. Recientemente dijo que estuvo hablando sobre el tema con su colega chilena Michelle Bachelet y, como para que quede claro que la Casa Blanca tiene los ojos puestos en Caracas, un alto dirigente del partido republicano dijo que ningún país debería temerle al nuevo mandatario norteamericano, excepto Venezuela. Todo indica que, antes de evitar cualquier entredicho que complique las cosas, el magnate neoyorquino está buscando cómo “rodear el toro”. Tal vez en ese mismo contexto se pueda entender la reciente visita a Bolivia de un alto funcionario de Estado de Washington. Lo hace cuando en nuestro país parece recrudecer la persecución política.

La paciencia parece haber llegado al límite en los organismos internacionales que aplican una presión creciente para obligar al gobierno de Maduro a dejar la represión, abandonar las políticas abusivas y corruptas del chavismo y llamar a elecciones en la búsqueda de una salida pacífica al conflicto.