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domingo, 7 de junio de 2009

"el asesino de policías Pizango huyó hacia Bolivia donde se le habría ofrecido protección oficial" la sangre derramada conmociona al mundo

MÁS SANGRE DERRAMADA EN LA SELVA

Se ensañaron con 9 policías rehenes

Los desarmaron, les quitaron uniformes y los asesinaron a machetazos. Presidente Alan García denuncia conspiración contra el país. Informe de inteligencia enviado hace 2 semanas advertía del peligro. Llegada de refuerzos permitió escapar a 23 policías secuestrados. Ministra Cabanillas dice que Alberto Pizango habría huido hacia Bolivia. Agentes identificaban en el reporte a las personas que guardaban las armas

La mayoría de los 38 policías que custodiaban la estación 6 del Oleoducto Norperuano permanecía tranquilamente en las viviendas del campamento cuando se produjo el silencioso ingreso de gran cantidad de nativos que desde el pasado 23 de abril rodeaban esta planta, clave para el bombeo del petróleo de la selva a la costa.

Eran las 6:30 p.m. del pasado viernes cuando los custodios de las fuerzas de seguridad se dieron cuenta de que los indígenas habían ingresado. Los que se encontraban de guardia fueron los primeros en caer en manos de sus atacantes, quienes los desarmaron y comenzaron a golpearlos.

En solo unos minutos, los indígenas tomaron el control de la estación y obligaron a los 38 policías a salir.

Los custodios fueron baleados en reiteradas ocasiones e incluso recibieron disparos hechos con sus propias armas. Nueve policías fueron degollados, al igual que los otros cinco policías que murieron en la zona conocida como Curva del Diablo, en la carretera Fernando Belaunde.

La aparición de patrullas combinadas de la policía y del Ejército, que dispararon contra los manifestantes, permitió que 23 policías se libraran de morir.

Hasta hoy se desconoce el paradero de seis policías que son buscados en la selva del caserío Cusugrande, del distrito de Imaza, en la provincia de Bagua.

El asesinato de los policías fue confirmado por el general EP Raúl Silva Albán, comandante general de la sexta y única brigada de selva del Ejército Peruano, quien asumió el control político militar de la región Amazonas y las provincias de Jaén y San Ignacio de Cajamarca.

Justamente en esas jurisdicciones rige desde hoy el toque de queda desde las 3 p.m. hasta las 6 a.m. del día siguiente.

El general EP Silva Albán dijo que estos hechos fueron azuzados por sujetos con experiencia en manipular a la población. Sin embargo, no dijo quiénes eran ni a qué partido político pertenecen. Sin embargo, dirigiéndose a los periodistas locales, especialmente a los de radio, les dijo: “Ustedes los conocen y saben quiénes son”.

Se supo que días antes de estos hechos de violencia, los cabecillas de la toma de la estación 6 habían recibido una radio de comunicación para mantener contacto con otros dirigentes.

Luego de recuperar la estación de bombeo número 6, el Ejército quedó a cargo de la seguridad de esa instalación petrolera.

Ayer por la mañana fueron trasladados en helicópteros a Chiclayo y luego a Lima los cuerpos de los nueve policías. Los otros 23 que fueron rescatados se quedaron en Bagua. Solo uno de ellos estaría herido.

Mientras tanto, el comandante PNP Luis Sánchez Lira, jefe de la comisaría de la provincia de Utcubamba, sostuvo una reunión con las autoridades de Bagua para buscar la manera de promover la paz en la región y apoyar a los nativos a volver a sus comunidades. Esta comisión es presidida por el párroco de la provincia de Utcubamba, José Castinaldo Ramos.

En esa reunión Sánchez Lira también informó del asesinato de los policías que custodiaban la estación número 6. Los atacantes se llevaron 38 fusiles, granadas, pistolas, uniformes, casos y escudos.

Ayer por la tarde, la policía recuperó cinco fusiles que estaban en el poder de dos indígenas. Esto fue gracias a la denuncia de una vecina del caserío Unión que logró ver a quienes los llevaban cuando trataban de ir a sus comunidades.

El viceministro del Interior, general en retiro PNP Wilson Hernández Silva, llegó a Bagua para recorrer hospitales.

El funcionario aclaró que hay 28 nativos heridos en los hospitales de Utcubamba y Bagua. Cinco de ellos fueron evacuados a Chiclayo.

Con relación a los muertos civiles, Hernández dijo que la cifra oficial es de seis fallecidos. Dos de ellos murieron en Bagua y cuatro en Utcubamba. “No hay más”, subrayó. Esta versión se contradice con la que dio la defensora del Pueblo. Al atardecer, Bagua comenzó a quedar vacía, mientras comenzaba el primer día de toque de queda.

Las víctimas, según la defensoría
La defensora del Pueblo, Beatriz Merino, informó ayer desde Bagua que el número oficial de policías muertos en la zona de conflicto se elevó a 21, mientras que las víctimas civiles son nueve en total.

La funcionaria también comentó que en el cuartel El Milagro hay 32 personas detenidas tras el enfrentamiento en la estación número 6 del oleoducto.

Agregó que en la ciudad de Bagua se vive un ambiente tenso por lo que pidió a las partes en conflicto que cambien sus palabras de enfrentamiento y retomen el diálogo.

Merino informó que para reforzar la vigilancia han llegado a Bagua 400 soldados desde Piura.

Hoy la defensora visitará Jaén e Imazita.

EN PUNTOS
1. El chofer de una ambulancia de Essalud de Bagua, Jorge Mariluz, fue detenido por la policía cuando trasladaba a varios heridos desde la carretera hacia el hospital. A él se lo acusa de ser cómplice de un poblador herido que llevaba un fusil AKM envuelto en una manta.

2. El director del hospital Gustavo Lanatta-Bagua, José Serquén, confirmó haber atendido a unas cincuenta personas heridas, muchas de ellas con impactos de bala. Agregó que recibió el apoyo de cuatro médicos y dos anestesiólogos del hospital Virgen de Fátima de Chachapoyas.

3. Según la Defensoría del Pueblo, hay nativos que reclaman por una supuesta desaparición de sus familiares. Por ello, ese organismo colocará hoy una carpa en la plaza principal de Bagua a fin de ayudar a la búsqueda de esas personas. (Publicación de El Comercio de Lima, Perú)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

EL GENOCIDO DE BAGUA: ANÁLISIS DE LA POLÍTICA CONTRA LAS HUELGAS EN EL PERÚ (I)
(Reseña para caracterizar la situación y alcance de las luchas.- La Huelga Amazónica)

En las covachas gobiernistas se planificó romper la huelga amazónica, y planearon hacer de Bagua otro Accomarca, Acosvinchos, Vinchos, Cayara, Pomatambo y Occroro, los Penales, Fundo Bocanegra en Lima, Putis, Barrios Altos, la Cantuta, los Cabitos dando un golpe certero a la huelga.
Para ello, bañaron en sangre la huelga, deteniendo, masacrando, aniquilando o despareciendo a los huelguista nativos en la Curva del Diablo, aplicándoseles como se ha dicho el derecho penal del enemigo, es decir criminalizar las justas luchas rivindicativas para luego pasar a los hechos, figura judicial negada por todas las convenciones y leyes internacionales, pero aun así realmente aplicada.

DOS ESTRATEGIAS PARA APLICAR UN SOLO PLAN: POLICÍAS AL SACRIFICIO

Si primero rescataban a los policías de Estación de bombeo se develaba el plan en marcha, que lo llevaba en la misma línea de fracasos del neoliberalismo que aquí implantó Fujimori contra las masas y que mundialmente está en bancarrota total y franco retroceso. La segunda estrategia fue para la carretera bloqueada en el paraje denominado “La curva del diablo”.
La única forma de usar el factor sorpresa era simultáneamente hacerlo en los dos puntos: (a.) en la carretera bloqueada y (b.) en la Estación de Bombeo.

LA CURVA DEL DIABLO

(a.) Por el altísimo número de participantes huelguistas en la carretera llegados desde sus comunidades, el gobierno nunca desestimó el factor sorpresa, por lo cual fue necesario e imprescindible iniciar al alba, pues sino era develado el inicio y el plan condenado al fracaso; hay que ver que había presencia de prensa nacional, local y de cooperantes europeos, y principalmente a pocos cientos de metros el pueblo de Bagua presto en cualquier momento a acudir como efectivamente pasó cuando los ataques ya se habían iniciado viéndose una resistencia feroz de parte de los huelguistas nativos y su apoyo incondicional y de gran hermandad de los pobladores de Bagua (eran las 5.30 a.m., normalmente los pobladores estaban apoyando activamente la huelga a partir de la 7-8 de la mañana).

Estas acciones genocidas contra masas desarmadas en la curva del diablo, dan hasta el día de hoy más de cien desaparecidos y algunos cadáveres , los que fueron rescatados por los pobladores de Bagua con esfuerzos sobrehumanos de las manos de sus asesinos, arriesgando con solidaridad heróica sus propias vidas, impidiendo así que sean transportados en helicópteros a lugares hasta hoy desconocidos, engrosando el número de desaparecidos.

Anónimo dijo...

EL GENOCIDO DE BAGUA: ANÁLISIS DE LA POLÍTICA CONTRA LAS HUELGAS EN EL PERÚ (II)


LA ESTACIÓN DE BOMBEO NRO. 6

(b.) El subplan para la Estación de Bombeo quedó así muy debilitado, pues en zona boscosa era casi imposible llegar por el aire sin ser avistados y más muy arriesgado en la penumbra, por lo cual los helicópteros aterrizaron a muy larga distancia, máxime si se tenía conocimiento que los nativos tenían en el bosque su sistema de información, con las consecuencia imprevistas para los policías que en los hechos estaban DESDE HACE DOS MESES TOTALMENTE AISLADOS Y CERCADOS. Esto último explica la necesidad para este contingente de lograr un nivel de paz y concordancia con los nativos que en número no determinado acampaban alrededor de la estación de bombeo de petróleo del oleoducto Norperuano.
Dentro del subplan para la Estación de Bombeo, se aplicó a como dé lugar entrar y recuperar la estación por parte del ejército. Los contingentes del Ejército aplicaron lo que sus superiores les ordenaban según el Plan, disparando a diestra y siniestra. El obejetivo era romper la huelga tomando la Estación de bombeo del oleoducto norperuano.
El resultado fue que los nativos cogieron a policías y se fueron al monte a resguardarse, luego los policías y nativos fueron cayendo bajo las refriegas, produciéndose bajas de policías y de nativos. Que se hayan mostrado a policía con heridas de lanzas como causantes de sus muertes, sólo el gobierno lo sabe y ninguna comisión puede constatarlo, como tampoco puede decirse que los nativos no ejercieron su legítimo derecho de defensa contra las fuerzas que obedecen al genocida Alan García, hoy más matarife que nunca y más ladrón que sus antecesores.

Anónimo dijo...

EL GENOCIDO DE BAGUA: ANÁLISIS DE LA POLÍTICA CONTRA LAS HUELGAS EN EL PERÚ (III)


CONCLUSIÓN.

1. Para quebrar la exitosa huelga amazónica de más de cincuenta días con bloqueos de carreteras, de centros neurálgicos y de indiscutible repercusiones económicas, sindicales y políticas, llevada a cabo por los campesinos nativos para salvaguardar al país de la venta de la Amazonía Peruana y evitar los “faenones” de corruptelas gubernamentales, alentados por todos los medios como los Tratados de Libre Comercio por el imperialismo principalmente yanki, para que le ayude a salir de la bancarrota en la cual una vez más se hunde por la política neoliberal que desde décadas viene impulsando en el mundo, política que ven que no les pueden ayudar a salir de ese remolino económico gigantesco devastador, toda vez que las crisis son el sustento mismo del capitalismo, máxime en su etapa actual de imperialismo, que al no poder solucionarlas fácilmente como en el pasado con guerras fraticidas mundiales por las consecuencias catastróficas que hoy implica para todos los bandos en conflicto; desde las covachas gobiernistas se ideó un siniestro plan de represión contra masas desarmadas que ha significado un genocidio más de Alan García, plan que significa hoy por hoy aplicar el derecho penal del enemigo por medios violentos.
Ese plan se elaboró con la supervisión directa del Presidente en funciones Alan García, con la aprobación de las FF.AA., el consejo de ministros y con apoyo de algunos medios de prensa escrita como el Correo, el Expreso y la Razón, todos los tres de estirpe reciente Fujimorista. El plan tenía serias dificultades por la combatibidad de las masas y su cuantía, asi como la solidaridad alcanzada en el pueblo peruano a lo largo de esos cincuenta días, especialmente de toda la amazonía que como un solo puño cerró filas con los huelguistas. Es necesario destacar la solidaridad de medios escritos de la capital y algunas personalidades democráticas, pocos pero eran, sobretodo cuando unos meses atrás por contradicciones de la repartija con los recursos naturales, a todo el Perú le saltó de los ojos las bendas y vió en su verdadera dimensión la política tal cual era del hoy famoso anti-“perro del hortelano”, que detrás implicaba vender más y al mejor postor de prebendas y comisiones mal habidas, que hizo recordar el gran desprestigio de todos los gobiernos anteriores justamente por la corrupción galopante y en especial el primer gobierno de Alan García y los diez años de Fujimorato.
En sí el plan ya para las covachas gobiernistas significa muchas vidas de por medio por parte de los huelguistas, subestimando la conciencia política y el desarrollo de esos pueblos sobre los que evidentemente repercutieron el proceso del más grande movimiento social revolucionario que se dio en nuestro país en las décadas finales del siglo pasado.
2. En la curva del diablo, como ya se ha dicho la policía utilizó todo el material de guerra con el resultado aun imprevisto (1.7.2009). Ametralladoras AKM, helicópteros, gases tóxicos, chalecos antibalas, material de lucha cuerpo a cuerpo. Todo se había preparado con mucha anticipación en la base militar El Milagro (Bagua). Los pobladores rescataron a nueve cadáveres de los huelguistas y se piensa que algunos policía cayeron por efectos también de balas perdidas del propio contingente policial o como resultado de la confusión del enfrentamiento. Los campesinos nativos estaban desarmados al inicio de las acciones o sólo portaban armas rudimentarias como lanzas, flechas y piedras.

Anónimo dijo...

EL GENOCIDO DE BAGUA: ANÁLISIS DE LA POLÍTICA CONTRA LAS HUELGAS EN EL PERÚ (IV)


(cont. CONCLUSIÓN)


3. En la Estación de Bombeo. Algunos participantes de las patrullas militares arribadas en helicópteros a la Estación de Bombeo dieron, desde un principio, relataron por diferentes medios radiales lo que se les obligó a hacer como soldados rasos, versiones que hoy la prensa unicorde con el genocida Alan García acalla.
3.1. Los policías de la Estación de Bombeo fueron sacrificados. El genocidio contra la huelga Amazónica en Bagua muestra hasta dónde es de siniestro el genocida Alan García que en su afán de lograr sus objetivos es capaz de asesinar a su propia gente, lo que solo el tiempo y cuando hayan posibilidades reales de aplicar verdadera sanción se determinará su magnitud, pues mientras no hayan esas condiciones no será posible como lo demuestra el caso de los Penales en Lima de junio de 1986, cuando con todo se séquito de ministros en el Penal de Lurigancho con cara compungidamente falsa decía “aquí ha habido una extralimitación que escapaban a las órdenes dadas... o se van ellos o me voy yo..”, refiriéndose hipócritamente a la Guardia Republicana, cuando él mismo había firmado un decreto para ese genocidio de más de 300 presos, dando el control de todo Lima a las famosas FF.AA. acostumbradas a perder en todas las guerra que han enfrentado y abusivas con las masas desarmadas, del mismo pueblo peruano, a quien dice representar.
3.2. Hasta ahora los familiares de los policía no saben a ciencia cierta lo que les causó efectivamente su muerte. No se ha hecho una autopsia real de sus cuerpos. Muy por el contrario, mediante orden palaciega la dirección de la Policía Nacional se apresuraron a sellar los cadáveres y pasando rápidamente por los ojos de sus familiares fueron inmediatamente sepultados, ante su reclamo lógico por no poder ni siquiera velar a los suyos. Se habla de 24 policías muertos y de los nativos asesinados nadie o pocos dicen algo o en el mejor de los casos repiten mañana, tarde y noche un número mínimo, los que fueron rescatados por los pobladores de Bagua ante la presencia de la luz del día y de la prensa, principalmente de Radio La Voz de esa provincia. El número de muertos y desaparecidos de la Estación de bombeo puede llegar a ser similar o superior a la curva del diablo. Hay que tomar en cuenta que allí no hubo prensa, ni población cercana ni menos observadores nacionales y extranjeros.

Anónimo dijo...

EL GENOCIDO DE BAGUA: ANÁLISIS DE LA POLÍTICA CONTRA LAS HUELGAS EN EL PERÚ (V)


(cont. CONCLUSIÓN)


4. El gobierno en su desesperación, ha declarado el estado de emergencia en toda la provincia de Bagua, luego del genocidio del 5 de junio del 2009, para impedir el acceso a los lugares de los hechos en el afán de evitar mayor condena nacional e internacional mediante sobrevuelos de helicópteros en los caseríos, patrullajes, allamientos, amenazas a los hombres de prensa local y nacional, llegando a cerrar sorpresivamenete y sin fundamenteo la radio La Voz de Bagua, lo cual las patrullas de las FF.AA. garantizan a Alan García con sus bayonetas caladas en la misma puerta del Local de la Radio.
Así también se le prohibe a los familiares de los desaparecidos, a compañeros de lucha civiles, y otras organizaciones nacionales no dependientes directamente del Palacio de Gobierno y prensa en general ir en la búsqueda de la verdad y así que se pueda develar ante el mundo la dimensión del atrevimiento y carácter del gobierno aprista que dirige un genocida y ladrón a más no poder.
5. El plan de genocidio aprista fue un fracaso, pues no logró su objetivo principal de ROMPER LA EXITOSA HUELGA AMAZÓNICA, debido a la resistencia feroz de los huelguistas, al apoyo incondicional de las masas que en el Perú luchan contra la política neoliberal que en el mundo está en bancarrota y que aquí en el Perú se persiste aplicarla por orden y mandato de los imperialistas principalmente yanquis. Victoria que constituye ya del pueblo peruano que vé así elevada su combatibidad y su nivel de conciencia política, y que hoy se traduce en luchas por sus necesidades inmediatas, llevando al gobierno aprista a una situación que hoy por hoy le obliga contra sus deseos cambiar su rumbo de depradación nacional. Victoria excelente de nuestro pueblo, y por más que les duela al gobierno y sus defensores, es un ejemplo de combatibidad de las masas que luchan y ante todo el Perú y el mundo, aunque sueñen lo contrario espíritus ultraderechistas como del “escribidor” Vargas Llosa, que furibundo ha salido a hacer una diabólica justificación del genocidio de Bagua, emulándose asimismo con el papel que cumplió allá por 1983, para encubrir el asesinato de 8 periodistas y su guía hecho por las FF.AA. en Uchuraccay (Prov. de Huanta, Ayacucho).