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jueves, 24 de febrero de 2011

"entre Gadafi y el ùltimo Jacobino" titula el autor un análisis realista de la política boliviana (De Aula Libre)

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

Las convulsiones sociales, parecen ponerse a tono con los movimientos telúricos que se suceden en el planeta, un cinturón de fuego recorre el Magreb, empezando por la tierra de los faraones y con réplicas más o menos intensas en países como Libia, Yemen, Argelia, Marruecos, Mauritania y cerca, muy cerca Irán. Nosotros teóricos de la revolución, podríamos llamar a toda esa masa informe que reclama pan y democracia, como movimientos sociales, sin un líder visible y sin organización al frente.

La guerra está servida, tozudos dictadores como Muamar al Gadafi, insisten, con baño de sangre incluido, en mantenerse en el poder, para que su delfín (hijo) cumpla con el sueño de la Revolución. El 1 de septiembre de 1969 el ala izquierdista del ejército da un golpe de estado y derroca la monarquía, aprovechando que el rey se encontraba de vacaciones en Turquía. Se instaura un Consejo Militar Revolucionario, presidido por un joven y desconocido oficial, el coronel Gadafi, que nombra un nuevo gobierno.

Hasta ahí más o menos, pero luego con el tiempo empeora, porque el poder en una sola mano o en un solo grupo se pervierte y se torna en el fantasma con el que nace combatiendo. Salvando las distancias, en Bolivia y todavía a mediano plazo, parecemos ir por el mismo camino si no tomamos en cuenta la experiencia. Cuidado con el partido único, la propaganda y la publicidad saturada de mentiras y de promesas y sobre todo cuidado con el último Jacobino, que a decir de Raúl Prada Oropeza: "El último jacobino es una figura literaria para mostrar una comedia política. Hay quien se inviste del ropaje de los jacobinos, que era el ala de izquierda de la Asamblea Legislativa francesa de 1791, para emular sus acciones, vinculadas a la democracia que patrocinaban, "Es difícil traer este concepto al presente de la revolución boliviana, al llamado proceso descolonizador, a no ser que se confunda al proceso que conduce a la fundación del Estado plurinacional comunitario y autonómico con la Revolución Francesa". (Página Siete).

El debate dentro del mismo gobierno para el cumplimiento de la Nueva Constitución Política del Estado, se encuentra entrampado, es decir no hay debate, se dice que estamos en la construcción de un Estado Plurinacional y Autonómico y lo único que vemos son las contradicciones de un estado Neoliberal, que se debate entre su subsistencia o su definitiva desaparición, cosa que a dos años de la promulgación de la CPE, no deberíamos estar discutiendo, pero, ¿qué ha pasado?

En primer lugar, los autores y depositarios del Estado Plurinacional, es decir, los pueblos indígenas, tienen representaciones solo de papel, la Asamblea Plurinacional y las Asambleas Departamentales, discriminan olímpicamente o si no que se diga, qué presidente de Asamblea es indígena, qué presidente de bancada es indígena, ninguno, están apartados de toda decisión directiva, no han sido incluidos e inclusive en una asamblea departamental se ha hecho una alianza entre el MAS y un sector de la derecha y no se los ha tomado en cuenta. En los medios tampoco se los ve, porque no tienen la venia de los sindicalistas campesinos, que no son indígenas.

En segundo lugar no se están cumpliendo las tareas de construcción y de deconstrucción del nuevo Estado, no se está cumpliendo con la Constitución, se están violando preceptos básicos de los derechos de las personas, no existe la independencia de poderes, no existe un proceso integrador del país, al más puro estilo liberal se deja hacer y se deja pasar, a no ser que seas de la oposición que hace oposición y que es perseguida judicialmente.

¿Qué está pasando?, ¿Por qué tantos teóricos se arrogan la representación y nos dicen que como nunca antes los más necesitados están siendo representados?. ¿Qué nos quieren decir las movilizaciones por alimentos?, ¿Por qué hay mucha corrupción, prebendalismo?, ¿qué pasa con la Policía y las Fuerzas Armadas, que aún no han sido reestructuradas en función del nuevo Estado?, ¿Podemos hablar de un nuevo Estado con hacinamiento en las cárceles públicas?, ¿Por qué mucho césped sintético y no tenemos pasto ni vacas?, ¿Por qué hoy se pide la desmovilización de los sectores sociales?, ¿Será que mucho joden?, ¿Nos hemos saturado de democracia?, ¿mucho referendo y elecciones?, ¿ahora es cuando?, ¿el Poder Judicial, la Contraloría del Estado, la adecuación de los Estatutos Autonómicos a la CPE y otras tareas urgentes de participación ciudadana, es mejor parar?, porque como estamos está muy bien para hacer una monarquía, sin libertad, sin igualdad ni fraternidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Articulo interesante en el que, al final, plantea preguntas bastante comprometidas para el gobierno de Evo, aprendiz de dictador.